¿Un luchador en el camino? ¡Misterio de Candelaria con guagua y bochinche!

Un hombre, conocido como "el luchador", apareció muerto en una carretera de Candelaria durante una fiesta. Primero agredido, luego lo impactó una guagua. La comunidad está en shock.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas cómo está la cosa! En Candelaria, Artemisa, la fiesta del Día de la Candelaria se apagó de golpe. Apareció en la carretera, tendido como un trapo, un hombre conocido como Jenrry, alias “el luchador”.

La gente cuenta que primero le dieron su tunda, una buena agresión, y ahí lo dejaron tirado. Y para colmo, después de eso, una guagua que pasaba lo embistió sin más. Una tragedia de película, mi socio.

Dónde y cuándo

Esto fue en la carretera del municipio de Candelaria, en Artemisa, en plena noche. Precisamente cuando la gente andaba de aquí para allá, en los festejos populares por el famoso Día de la Candelaria.

El ambiente estaba cargado de jolgorio, pero de repente, la tragedia se coló en la alegría. Se dice que el cuerpo estaba medio tapado y la visibilidad era nula. Un carro de frente encandiló al chófer y ¡zas!, el impacto.

Por qué importa

Esto no es un chismecito de barrio cualquiera. La muerte de Jenrry ha puesto a la gente a hablar por los codos y con el corazón en la mano. La comunidad está en un estado de conmoción que pa' qué te cuento.

Este suceso es una muestra más de cómo las cosas se están desajustando en la calle. Un internauta lo dijo bien claro: “cuando las economías se desajustan, la dignidad se pierde”.

Es un reflejo amargo de que la violencia no es cuento de camino y que la crisis económica nos está pasando factura bien fuerte, hasta en la forma de convivir.

Qué dicen las partes

Los vecinos no se callan, y es que vieron y oyeron. Dicen que a Jenrry lo agredieron antes de que lo encontraran en la vía. Se rumora que hubo un altercado previo con varias personas, un bochinche que terminó muy mal.

El chofer de la guagua, el pobre hombre, está detenido, mientras la investigación sigue su curso. Pero las autoridades, como siempre, no han soltado ni pío oficial. Ni una palabra han dicho, dejándonos a todos con la boca abierta y muchas preguntas.

Qué viene ahora

Ahora toca esperar a ver qué dicen los que saben, si es que dicen algo. Las investigaciones están andando, pero la verdad es que el aire está cargado de interrogantes y un sabor amargo.

Lo que sí está claro es que este suceso, lamentable como pocos, vuelve a poner en la mesa un tema que ya no se puede ignorar: la violencia en Cuba. Esto ya no es un caso aislado, es una señal de alarma que grita más fuerte cada día.

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