¡Trump le grita a periodista: "¡Cállate, enfermo!" y se arma el bochinche!
Trump se encara con un periodista, lo llama "enfermo" y le ordena callarse, desatando debate sobre su salud mental y trato a la prensa.
¡Oye esto pa' que veas!
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se echó un encontronazo de esos calientes con un periodista de The Independent. Sucedió en una rueda de prensa en la Casa Blanca y las imágenes se regaron como pólvora. El mandatario le mandó a callar al reportero Andrew Feinberg, le soltó que tuviera cuidado y hasta le dijo "enfermo".
El asunto se puso feo y sacó chispas en las redes sociales, dividiendo a la gente. Unos se preocuparon por cómo reaccionó el jefe de estado, otros defendieron su postura. Pero ojo, este jaleo no es prueba de que tenga nada en la cabeza.
¿Dónde y cuándo pasó el lío?
Todo este drama ocurrió el martes, en una rueda de prensa que se dio de improviso en el Despacho Oval. El periodista Feinberg estaba preguntando sobre las ideas de Trump para luchar contra el fraude y si iba a dar un porcentaje de lo recuperado a quien lo denunciara.
Después de contestar la primera pregunta, Trump le preguntó al reportero quién era. Cuando Feinberg quiso meter otras preguntas, el presidente se molestó y le dijo que se callara. Se le escuchó decir: "No sé quién demonios eres, pero será mejor que tengas cuidado". En otro momento, hasta le ordenó parar y le cuestionó si tenía algún problema.
¿Y por qué importa este bochinche?
Los videos de este intercambio se viralizaron en internet y acumularon miles de reproducciones y comentarios. Entre las reacciones, muchos comentaristas políticos y exrepresentantes públicos criticaron el tono del presidente. El vicepresidente J. D. Vance hasta salió a defender a Trump y le tiró al periodista.
Esta controversia se suma a las habladurías sobre el estado de salud del mandatario, que ya tiene 80 años. Se ha comentado sobre su aspecto en actos públicos, con episodios de somnolencia, y hasta de moretones en las manos e hinchazón en los tobillos. Estos detalles han hecho que profesionales de la salud y gente en redes sociales duden de su estado cognitivo.
¿Qué dicen las partes de este enredo?
Bueno, las afirmaciones que dicen que su comportamiento es por alguna enfermedad no están probadas con este incidente. Un diagnóstico de verdad necesita una evaluación médica, no se puede hacer solo viendo videos o escuchando discursos públicos.
La Casa Blanca ha dicho que esas especulaciones sobre la salud del presidente no son ciertas y que Trump está en plena forma física y mental. Han explicado que los moretones en las manos son por saludar tanto y lo de los tobillos es por una insuficiencia venosa crónica que ya se sabía.
¿Qué vendrá ahora en este cuento?
Este episodio vuelve a mostrar la tensión que hay entre Trump y parte de la prensa en Estados Unidos. Más allá de lo que se piense de su salud, el enfrentamiento abre de nuevo el debate sobre cómo el presidente trata a los periodistas y el papel de la prensa a la hora de pedir cuentas a los que mandan.