¿Le quitaron la ciudadanía a cubana por lavar millones de un casino? ¡La justicia habló!
Cubana naturalizada en EE.UU. pierde su ciudadanía tras ser condenada por lavado de dinero y ocultar delitos en su solicitud.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que a una cubana le dieron tremendo golpe y le quitaron la ciudadanía que tanto trabajo le costó sacar. La señora, Milagros Marileisis Acosta Torres, que se hizo ciudadana yanqui en 2015, resulta que ahora la acusan de haberle mentido a los gringos en la cara.
La cosa es que, según dicen los del Departamento de Justicia, ella dijo que nunca había hecho nada malo, que no la habían arrestado ni nada. ¡Pero la cosa no se quedó ahí, eh!
¿Dónde y cuándo pasó el chisme?
Imagínate, esto pasó en Florida, allá en los Estados Unidos. La señora, junto con su marido y otros compinches, se las ingeniaron para sacarle millones a un casino, ¡un casino de los de verdad!
Crearon unos papeles falsos, unos comprobantes de crédito, y ¡zas!, a repartirse la plata. Y ella, para disimular, se puso a mover los billetes como si nada, haciendo operaciones raras para que nadie se diera cuenta del origen del dinero, y para no tener que declararlo como manda la ley.
¿Y por qué nos importa este lío?
Bueno, la cosa es que al que le cae arriba, le cae fuerte. Ahora, por andar en esos chanchullos, y por haberle metido cuento a las autoridades, le quitaron su ciudadanía yanqui. Esto es un aviso pa' que la gente sepa que si uno se naturaliza, tiene que andar derecho, porque si no, te dan un puntapié.
Además, la señora tuvo que pagar una multa y hasta se fue un tiempo pa' la sombra, seis meses pa' ser exacto. ¡Nada más y nada menos que casi 150.000 dólares en restitución!
¿Qué dicen las partes?
El Departamento de Justicia, que es el que manda en estas cosas, fue el que metió la demanda para quitarle la ciudadanía. Dicen que ella ocultó todo su rollo en el fraude millonario contra el casino.
Por otro lado, la señora y las autoridades llegaron a un acuerdo. O sea, que ella misma aceptó que le quitaran la ciudadanía, y el tribunal, pues, le firmó la sentencia. ¡Ya no es ciudadana americana!
¿Qué viene ahora?
Pues mira, este caso es parte de unas cuantas desnaturalizaciones que ha anunciado el gobierno de Donald Trump. Parece que están bien puestos en eso de revisar quién se naturalizó y si andan con cuentos.
Por lo pronto, la cubana ya no tiene su pasaporte gringo. Veremos si esto sienta un precedente para otros casos o si es solo un chisme más que se cuenta en la calle.