¡Sopita de Aire! El Zoológico de 26 Está Peor Que Convento Viejo
La Habana hierve de chismes: el Zoológico de 26 está en un estado desastroso. Los animales, más flacos que un fideo, muestran la miseria que el gobierno ignora. ¡Un verdadero bochorno!
Qué pasó
Oye esto pa' que veas: dicen por ahí, y lo que es peor, ¡se está viendo! que el famoso Zoológico de 26 en La Habana se ha vuelto un espectáculo deprimente. Los pobres animales, que antes eran la alegría de los niños, ahora parecen fantasmas.
La cosa está tan fea que las jaulas se caen a pedazos, los jardines son un monte y lo más triste de todo: ¡los bichos están más flacos que un ají! Es un abandono que da dolor.
Dónde y cuándo
Esto no es en la China ni en la luna, ¡esto es aquí mismo, en nuestro querido Zoológico de 26, en La Habana! Estamos en febrero de 2026 y la ciudad, con sus apagones y colas de hambre, tiene este regalo visual.
La gente que se ha atrevido a ir y ha visto el desastre lo ha denunciado con fotos y videos, publicándolo en páginas como La Tijera en Facebook. Es un grito desde el pueblo que no aguanta más.
Por qué importa
¿Y por qué nos tiene que importar? ¡Ay, mi socio, porque esto es un espejo! Si hasta los animales que supuestamente cuida el Estado están así de abandonados, ¿qué nos queda a nosotros, la gente de a pie?
Es la prueba más clara de que en Cuba, mientras la élite se da la buena vida, el pueblo y sus recursos –incluyendo a estos pobres bichos– están en la última. Es una vergüenza nacional que grita sin palabras.
Qué dicen las partes
¿Qué dice el gobierno? ¡Pues nada, mi hermano! Como si la cosa no fuera con ellos. Calladitos y haciéndose los suecos, mientras desvían los pocos recursos para su propaganda y sus privilegios.
Pero la gente de la calle, los que visitan, los activistas, esos sí están diciendo la verdad: que esto es una falta de respeto, una crueldad. Algunos hasta sentencian:
“Si el pueblo tiene hambre y está abandonado, imagínese los animales”
Qué viene ahora
¿Qué se espera? Pues si seguimos con la misma tónica, la cosa no va a mejorar. Los animalitos seguirán en esa pena, y el zoológico, que antes era un orgullo, terminará siendo un recuerdo triste.
Los cubanos de a pie seguirán denunciando, sí, pero si no hay un cambio de verdad en las prioridades, este abandono seguirá siendo el pan nuestro de cada día para muchos, sean de dos o cuatro patas. Hay que estar alerta, que la cosa pinta a seguir oscura.