¡Se armó el jamón! La Cubamax le puso freno a los paquetes por culpa del petróleo
¡Tremendo lío! La Cubamax de Miami puso el pare a los envíos de paquetes a Cuba, limitando a uno por persona y solo a esenciales. La culpa, dice la agencia, es de la escasez de combustible en la isla.
Qué pasó
¡Uyyy, qué cosa! La famosa Cubamax, esa agencia que a tanto cubano le resuelve el viaje del paquetico pa’ la familia, ha soltado la bomba: ¡restricciones nuevas para mandar las cositas a la isla!
Imagínate, de la noche a la mañana, si querías mandar un saco de comida o un pomo de medicina, ahora tienes que pensártelo bien. Dijeron que solo se acepta un envío por cabeza, y ojo, ¡solo lo que es de primera necesidad!
Olvídate de mandarle al vecino el par de tenis que te pidió. Ahora, la prioridad es que llegue el arroz, el aceite y las pastillas que salvan. Y si eras cliente nuevo, ¡olvídalo! Solo están atendiendo a los que ya tienen expediente.
La cosa está tan apretada que ya ni te lo llevan a la casa. ¡No, no, no! Ahora tienes que buscarlo en un punto fijo en Cuba, como en los viejos tiempos. ¡Vaya cambio!
Dónde y cuándo
Este chismecito, que no es chismecito sino pura verdad, explotó en las oficinas de Cubamax, allá en Hialeah, esa esquinita de Miami donde se respira más cubano que en La Habana. La fecha fue un jueves 12 de febrero de 2026.
Desde entonces, la cola ha estado más caliente que plancha de carbonero. La gente, con sus bolsitas y sus esperanzas, haciendo fila bajo el sol de la Florida. En Cuba, la historia es en cualquier pueblo, donde un familiar espera su encomienda, su salvavidas.
En la calle, en la guagua, en la cola del pan, todo el mundo comenta lo mismo. El ambiente está cargado de preocupación, pero también de esa resiliencia cubana que no se dobla fácil.
Por qué importa
Bueno, ¿y por qué esto es tan grave? ¡Ahí está el detalle, mi gente! Esto le cae arriba a miles de familias que dependen de esos paquetazos para comer, para curarse, para vivir el día a día en Cuba.
Allá la cosa está que arde con la escasez, y con la falta de combustible, ¡imagínate el rollo! Si antes era difícil conseguir algo, ahora con menos gasolina para mover las cosas, la situación se pone de pinga.
Un señor de Hialeah, David, lo dijo clarito: “Aquí llevo comida y medicinas para el niño que no tiene en Cuba. No tenía nada que comer, ni con dinero”. ¿Entiendes ahora la magnitud del problema?
No es solo un paquete; es la esperanza de un plato de comida, de un medicamento que no aparece. Es el pulmón económico de muchas casas que se asfixia cada vez más.
Qué dicen las partes
La Cubamax, por su lado, está dando la cara. Dicen que no es por gusto, que la bronca viene de la isla. Que la falta de combustible en Cuba les ha puesto la soga al cuello con la logística.
Aunque siguen operando, aclaran que las condiciones son más estrictas que un guacal. La gente, por supuesto, está con el corazón en la boca. "Está bien complicado. La gente piensa que van a eliminar los envíos a Cuba", comentó una vecina.
En la calle, el rumor corre como pólvora. Que si es el fin de los envíos, que si ya no hay remedio. El gobierno cubano, bueno, su parte se siente en la escasez de petróleo que desata todo este maremoto, aunque no han dado declaraciones directas sobre esta decisión específica de Cubamax.
Al final, todos mirando a Cuba, esperando que aparezca la gasolina y se despeje un poco este nubarrón.
Qué viene ahora
Ahora, la pelota está en el aire, como decimos nosotros. La gente sigue mandando lo poco que puede, corriendo por si cierran la puerta del todo. Es como una carrera contra el tiempo y la escasez.
Veremos si la cosa se afloja un poco o si, por el contrario, estas restricciones se ponen más duras. Lo cierto es que hay que estar con el ojo pegado a la noticia, porque un cambio en el precio del petróleo o en la política de envíos puede cambiarle la vida a un montón de gente.
Lo único seguro es que la familia en Cuba seguirá esperando, y los de acá, seguirán luchando por hacerles llegar esa manito. ¡Esto no se acaba hasta que se acaba!