¡Oye esto, mi gente! El dólar y el euro se quedan quietos en la calle, ¡pero ojo al dato!

El dólar se mantiene en 675 pesos y el euro en 790 CUP en el mercado informal cubano, con ligeros movimientos en otras divisas.

¡Oye esto pa' que veas! Parece que las aguas se han calmado un chin en el mercado de las divisas allá en Cuba. Este jueves 6 de agosto de 2026, el billete verde, el dólar yanqui, se quedó clavado en 675 pesos cubanos. El euro, que siempre anda de matancero, sigue picando alto, a 790 pesos. ¡Vaya usted a saber por qué!

Pero eso no es todo, mi gente. Otras monedas también andan por ahí, haciendo sus movidas. El dólar canadiense, ese primo lejano, se puso en 442,51 pesos, subiendo un poquito. Y el peso mexicano, más discreto, llegó a 55,13 pesos, con un alza mínima.

¿Dónde y cuándo?

Esto es lo que se está oyendo hoy, jueves 6 de agosto de 2026, en las calles, en las colas, donde la gente se habla y se entera de todo. La información viene fresca, recién salida del horno del mercado informal, ese que no se rige por los papeles del gobierno, sino por lo que la gente negocia cara a cara.

¿Por qué importa esto?

Bueno, tú sabes que estos números no son cosa de juego. Cuando el dólar y el euro se ponen así, todo lo que llega de afuera, las cosas que compramos con moneda fuerte, hasta el pasaje del avión pa' ver a la familia, todo eso se resiente. Es un reflejo de lo difícil que está la cosa pa' la gente que tiene que estirar el peso cubano hasta donde no da más.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, está el gobierno, que tiene sus tasas oficiales y sus bancos. Pero por otro, está la gente en la calle, que maneja sus propios precios, basándose en lo que realmente vale el dinero afuera. Aquí se oye de todo: unos dicen que la cosa está dura, otros que hay que buscarse la vida como sea, y todos coinciden en que el peso cubano no rinde como antes.

¿Qué viene ahora?

Lo que se ve es que esta brecha entre el oficial y el informal va pa' largo. Habrá que seguir de cerca cómo se mueven estas cifras, porque de ahí depende mucho de lo que podamos comprar, de lo que podamos mandar y de lo que podamos soñar. ¡Ya tú sabes, a estar pendiente!