¡50 Días Sin Comer! Activista Cubano en Huelga por Presos Políticos Adviert**e: 'No Quiero Morir'
Activista cubano Guillermo del Sol cumple 50 días en huelga de hambre exigiendo la liberación de 18 presos políticos. Su salud se deteriora, pero mantiene su protesta.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! El activista y periodista independiente cubano Guillermo del Sol Pérez lleva ya 50 días sin probar bocado. Está en una huelga de hambre, una medida extrema para exigir que suelten a 18 presos políticos allá en Cuba.
Su salud se está yendo cuesta abajo, el hombre está bastante débil, pero dice que de ánimo está muy bien. ¡Una fuerza de voluntad que da que pensar!
Dónde y cuándo
Este jueves 6 de agosto de 2026 fue el día que cumplió la medio centena de días en ayuno. Empezó el 19 de junio, pero la cosa es que llevaba semanas quitándose la comida poco a poco antes de lanzarse de lleno.
Habló en un programa llamado 'La Noche' de NTN24, y ahí contó que se siente 'bastante débil corporalmente', pero su espíritu está fuerte, 'muy bien', dijo.
Por qué importa
Esto no es un jueguito, señores. Estamos hablando de la vida de un hombre y de la libertad de 18 cubanos que están presos por sus ideas. Guillermo no se va a callar hasta que los liberen.
Su protesta pone el foco en la situación de los presos políticos y las condiciones de derechos humanos en Cuba. Es un grito de esperanza para las familias de esos 18.
Qué dicen las partes
Por un lado, está Guillermo, clarito en su misión, aunque su cuerpo pida clemencia. Su hijo, Adrián, cuenta que hasta tomar agua le cuesta, porque está 'prácticamente seco muscularmente'. ¡Un drama!
Y por otro, las autoridades, que según Del Sol le han tirado amenazas: 'Nos han dicho que nos van a desaparecer del mapa'. ¡Vaya panorama!
Además, médicos cubanos exiliados y organizaciones de derechos humanos están pidiendo medidas urgentes para protegerlo. ¡La cosa está que arde!
Qué viene ahora
Guillermo dice que no va a parar hasta ver a esos 18 presos en la calle. Confía en Cristo para darle fuerzas. Su decisión está tomada, aunque su cuerpo esté en las últimas.
La pregunta es: ¿qué harán las autoridades? ¿Seguirán las amenazas o habrá un giro para liberar a los presos y salvar la vida de este valiente activista? Habrá que seguir esto de cerca.