¡Se acabó el show de Trump en Minnesota! ¿Y ahora quién paga la cuenta del bochinche?
La Operación Metro Surge de Trump en Minnesota, que armó un revuelo tremendo y hasta cobró vidas, se dio por terminada. ¡Un bochinche menos, pero con mucho por resolver!
¡Qué pasó aquí, mi gente!
Oye esto pa’ que veas, porque el bochinche en Minnesota, ese que tenía a todo el mundo con el Jesús en la boca, parece que se acabó. La famosa ‘Operación Metro Surge’ del presidente Donald Trump, esa que vino con más ruido que banda de pueblo en carnaval, echó el cierre. ¡Menos mal!
Durante más de dos meses, esta “operación” dejó un reguero: miles de arrestos, protestas a lo largo y ancho, y lo más triste de todo, dos ciudadanos de allí, de los de verdad, se quedaron en el camino. ¡Un drama, te lo digo yo!
¿Y dónde fue la cosa y cuándo, pa' ubicarme?
Esto fue en Minnesota, específicamente en el área metropolitana de Minneapolis-St. Paul, donde la cosa se puso caliente. Empezó el primero de diciembre del año pasado, 2025, y el 12 de febrero de 2026, por fin, se dijo “game over”.
El tal Tom Homan, que es el “zar” de la frontera, confirmó que los agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por fin recogían los bártulos. Imagínate el ambiente, como si estuvieras en una olla de presión dos meses seguidos.
¿Y por qué esto nos importa, si no estamos allá?
Ahí es donde está el punto, socio. Aunque digan que solo eran “delincuentes peligrosos”, las organizaciones de allá y la gente del barrio alzaron la voz. Dicen que entre los más de 4,000 arrestados había gente sin historial, niños y hasta ciudadanos de Estados Unidos que no tenían nada que ver. ¡Tremendo error!
Pero lo peor, lo que de verdad dolió y puso a la gente en la calle, fueron los tiroteos. Dos personas, Alex Pretti y Renee Nicole Good, ambos gringos de pura cepa, murieron a manos de esos agentes. Eso encendió la chispa y el caldo de cultivo se puso picante, con la gente reclamando a viva voz.
¿Y qué dijeron los de un lado y los del otro?
Por un lado, Tom Homan, con el pecho inflado, soltó que “Minnesota es ahora un estado menos santuario para los delincuentes” y que el mismo Trump le dio el visto bueno al final del operativo. ¡Qué descaro!
Pero el gobernador de Minnesota, Tim Walz, demócrata él, no se quedó callado. Esto para él fue una “ocupación” y una “campaña de represalias” contra su estado. ¡Ahí hubo chispa! Y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, dijo que tuvo una “reunión positiva” para ver si quitaban a más federales.
¿Y qué podemos esperar ahora? ¿Esto sigue o para?
Pues mira, Homan prometió que 700 agentes se iban de inmediato, pero la cosa no es tan fácil. ¡Todavía quedan como 2,300 efectivos por allí! O sea, que el ojo no se puede quitar de encima.
El chismorreo nacional sobre las políticas migratorias sigue vivo y coleando, y la verdad es que el apoyo a Trump en este tema anda por los suelos. Esta “Operación Metro Surge” se acabó, pero las preguntas sobre el futuro de los inmigrantes en Estados Unidos, y cómo esto afecta a la gente de a pie, esas sí que se quedan en el aire. ¡A seguir con el ojo pelao, que esto no termina aquí!