¿Se nos van las españolas y nos llegan los 'yanquis' a los hoteles de Cuba?
Retirada de Meliá, Iberostar y Barceló de Cuba abre puerta a cadenas hoteleras de EE.UU. ante posibles cambios políticos.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que el panorama hotelero en Cuba está que arde. Las grandes cadenas españolas, Meliá, Iberostar y Barceló, que llevaban años mandando en la cosa hotelera en la isla, ¡zas!, se nos están yendo. Dicen que por culpa de las sanciones de Estados Unidos, que les ponen las cosas feas para seguir trabajando allí.
Pues resulta que esto ha abierto una ventanita, o quién sabe si una puerta de par en par, para que vengan otras cadenas. Y las que suenan con más fuerza son las de Estados Unidos, esas que tienen hoteles por todo el mundo. ¡Imagínate la cosa!
¿Dónde y cuándo se está cocinando este chisme?
Esto no es de ahora mismo, viene dándose. La cosa se puso más seria cuando el Departamento del Tesoro de EE.UU. metió en su lista negra al Ministerio de Turismo de Cuba y a varias entidades del gobierno. Eso complica un montón los contratos de administración hotelera que tenían las españolas.
Estamos hablando de que estas tres compañías españolas manejaban más de 30.000 habitaciones. ¡Un montón! Eso es casi el 35% de todos los hoteles que hay en Cuba. Imagínate que ahora, si la política cambia y la economía se abre un poco, las empresas yanquís se van a frotar las manos.
De hecho, Marriott ya estuvo por allí entre 2016 y 2020, con el hotel Four Points by Sheraton Havana, en los tiempos del acercamiento entre Obama y Raúl Castro. Pero con Trump apretando, se tuvieron que ir.
¿Y a quién le cae arriba esto? ¿Por qué importa?
Pues claro que importa. Si vienen cadenas americanas, la competencia se pone seria. Las que ya están allí, si se quedan, tendrán que espabilar. Y para el turismo cubano, que está pasando por una crisis tremenda, esto podría ser un respiro o un cambio radical.
Cuba tiene unas playas que quitan el hipo, ¡5.746 kilómetros de costa! Más que República Dominicana y Jamaica juntas. Y para colmo, a muchas de sus playas no les llega tanto sargazo como a otros sitios del Caribe. Eso es un puntazo a favor.
Las cadenas como Hyatt, Marriott, Hilton y Wyndham tienen billetes de sobra, programas para fidelizar clientes que funcionan de maravilla y ya están hasta en la sopa en el Caribe. Si se abriera la puerta en Cuba, se meterían de cabeza.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Las empresas españolas, como Meliá, Iberostar y Barceló, lo que dicen es que las sanciones de EE.UU. les hacen imposible seguir operando en la isla. No quieren líos y prefieren retirarse por ahora.
Desde Estados Unidos, no hay un comunicado oficial de las cadenas grandes sobre Cuba ahora mismo. Pero el análisis del diario ABC sugiere que están esperando una señal. Si la cosa cambia en la isla, seguro que mueven ficha.
Y la gente en Cuba, bueno, pues se comenta en la cola del pollo y en la guagua. Unos dicen que vendrán mejoras, otros que será más de lo mismo con otra bandera. El tiempo dirá.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?
Pues ahora mismo, el panorama es de incertidumbre total. El turismo en Cuba está en horas bajas, con menos visitantes y hoteles medio vacíos. La salida de las españolas y la posible llegada de las americanas podría ser el pistoletazo de salida para una reestructuración total del turismo en la isla.
Todo depende de si hay un cambio político y económico en Cuba. Si eso pasa, prepárense, porque el mapa hotelero podría cambiar para siempre. Por ahora, solo queda esperar a ver qué pasa con la isla.