¿Se acabó el petróleo pa’ Cuba? México dice 'vamos a ver' en medio de crisis
Cuba negocia con México para reanudar el envío de petróleo, crucial para aliviar su crisis energética, pero sin fecha confirmada por presiones de EE.UU.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que el asunto del petróleo se puso caliente, caliente. Resulta que el gobierno de Cuba está haciendo malabares y mandando a su gente a hablar con México, a ver si pueden volver a recibir ese combustible que tanto les hace falta. El cuento es que los envíos se pararon este año y, ¡zas!, la crisis energética en la isla se puso peor.
El embajador cubano por allá en México, un tal Eugenio Martínez Enríquez, soltó la sopa diciendo que sí, que los cargamentos dejaron de llegar y que los dos gobiernos están 'trabajando' para que el petróleo vuelva a fluir. Él dice que México es como un hermano, que las relaciones están finas y que Cuba siempre pagó a tiempo los combustibles. ¡Imagínate! Pero la cosa es que el grifo se cerró y no saben cuándo lo abrirán de nuevo.
¿Dónde se trancó el moño?
Esto se pone feo de verdad en la isla. Los apagones, que ya eran un dolor de cabeza, se volvieron la rutina. La cosa no es solo para ver la tele, ¡no! Esto afecta el trabajo, el agua que llega a la casa, el transporte para ir a todos lados y hasta la comida que se daña porque no hay frío.
Y pa' acabar de completar, esto deja en claro que Cuba está pegada a lo que le manden de afuera. Acuérdate que ya Venezuela les había frenado el chorro a principios de año, y ahora esto con México. Vamos que, sin petróleo, la isla está que no sabe pa' dónde ir.
¿Y a quién le importa este rollo?
Bueno, pues a todo el mundo en Cuba, ¡claro está! Sin combustible, la economía se paraliza, la gente sufre y la vida diaria se complica un montón. La falta de electricidad es el pan de cada día, y eso impacta desde la industria hasta el plato de comida en la mesa de cada cubano.
Este lío del petróleo mexicano, que antes era una ayuda clave, se suma a una lista de problemas que tiene al país enredado. La dependencia de otros países se nota más que nunca, y mientras tanto, la vida sigue, pero cuesta arriba para el que está allá.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, el embajador cubano dice que las relaciones siguen bien y que cooperan en otras cosas, como la agricultura con fertilizantes y hasta con médicos cubanos en México. Él defiende que las cosas van, aunque falte el petróleo.
Por otro lado, está la sombra de Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, que amenazó con meter aranceles a quien le vendiera petróleo a Cuba. Así que México, para no meterse en líos con el vecino del norte, prefirió frenar los envíos. Es un tira y afloja donde a Cuba le toca aguantar el chaparrón.
¿Y ahora qué?
La cosa está en el aire, mi gente. Cuba quiere su petróleo de vuelta, México está en una posición complicada, y Estados Unidos, bueno, siempre metiendo su cuchara. Lo que sí está claro es que hasta que no haya un acuerdo firme, los apagones y la falta de combustible van a seguir siendo noticia en la isla.
Habrá que seguir de cerca cómo se mueven las piezas en este tablero. Si México cede o si Cuba encuentra otra solución, solo el tiempo lo dirá. Por ahora, la espera es larga y la crisis, profunda.