¿Qué le pasó a Maday en el Malecón? La adicción se lleva a otra joven cubana en La Habana
Maday González, una camagüeyana de 30 años, falleció ahogada en el Malecón de La Habana, evidenciando la crisis de drogadicción juvenil en Cuba.
Oye esto pa’ que veas lo que pasó con Maday en La Habana. Una joven de 30 años, que se llamaba Maday González y era de Camagüey, la encontraron ahogada ahí mismo en el Malecón. Parece que las drogas se la terminaron de llevar.
Su caso ha puesto a to’ el mundo a hablar, porque la gente la recordaba como una muchacha con chispa, de esas que tienen futuro, que hasta vivió un tiempo en Europa. Pero después de meterse en el mundo de las drogas, su vida dio un vuelco y terminó mal, muy mal.
¿Dónde y cuándo ocurrió este drama?
Esto pasó hace poco, en el Malecón de La Habana, ese paseo que uno ve en las películas. Maday, que ya estaba en la capital y su salud y su vida estaban en picada, terminó ahogada en el mar.
Se acuerdan de ella porque el año pasado hasta salió un video de sus amigos intentando ayudarla, un video que se hizo viral. Se veía el cambio, la diferencia entre la Maday de antes y la que estaba sufriendo por la adicción.
¿Y por qué importa este cuento?
Pues mira, este caso es un golpe más sobre la mesa. Se está hablando mucho de cómo cada vez más jóvenes en Cuba están cayendo en las drogas. Es una situación que preocupa a las familias y a todos en general.
Lo de Maday, que era una joven con potencial, es un recordatorio de lo peligroso que es ese camino y de lo difícil que es salir de ahí, aunque la gente intente ayudar.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, están los amigos y familiares que intentaron ayudarla, que vieron su deterioro y pedían auxilio. Ellos son los que sufren la pérdida y ven cómo la adicción se cobra vidas.
Por otro lado, está la preocupación general que se siente en la calle y en las redes. La gente comenta sobre la falta de oportunidades o de apoyo que a veces sienten los jóvenes, lo que los empuja a buscar salidas equivocadas.
¿Qué viene ahora?
Pues lo que viene es seguir viendo cómo esta situación de las drogas afecta a más jóvenes. Es un problema que no se va a resolver de la noche a la mañana.
Habrá que ver si este caso sirve para que se preste más atención a la prevención y a la ayuda para quienes están atrapados en la adicción, para que no pasen más tragedias como la de Maday.