¿Y ahora quién va a gastar? El turismo cubano se desploma
El turismo en Cuba sufre un desplome del 49.5% hasta septiembre de 2026, con 970 mil viajeros. Canadá, Rusia y cubanos del exterior lideran la caída.
¡Oye esto pa' que veas!
El turismo en Cuba está dando tumbos, mi gente. Las propias estadísticas del gobierno dicen que la cosa está fea, fea, fea. De enero a septiembre de este año, apenas llegaron a la Isla 970.382 viajeros. ¡Imagínate! Eso es casi la mitad, un 49.5% menos que el año pasado. O sea, se nos fueron casi un millón de visitantes. ¡Una caja vacía!
Y no solo eso, los que vienen de afuera, los que traen el billete verde, también han bajado. Llegaron 477.707 extranjeros, un bajón del 34.9%. O sea, casi 900 mil personas menos de las que esperábamos. La cosa está que arde.
¿Y de dónde se nos fueron todos?
Bueno, los que más nos fallaron fueron los canadienses. Se nos fueron 430.460 de ellos. ¡Imagínate la pela! Después vienen los rusos, que también se quedaron en casa con 67.205 menos. Y nosotros, los cubanos que vivimos afuera, tampoco vinimos mucho, nos faltaron 60.081. Hasta los americanos, que a veces vienen, se redujeron en 42.984. ¡Un desastre!
¿Por qué nos pasa esto? ¿A quién le cae encima?
Esto no es un juego, mi gente. El turismo era el plato fuerte de la casa, el que traía el dinerito para importar cosas y mover la economía. Ahora, con tan poca gente, se nos complica todo. Los servicios están por el suelo, los apagones nos matan, el transporte es un dolor de cabeza, no aparece ni un chivo, y las calles y hoteles dan pena. ¿Quién va a querer venir a pasar trabajo? Esto le cae encima a todos los que viven de esto: hoteles, restaurantes, los que rentan casas, los taxistas... a todos.
¿Y qué dicen por ahí?
Bueno, unos dicen que es la crisis mundial, otros que son los problemas de siempre aquí mismo. Los que mandan dicen que están trabajando, pero los números no mienten. La gente que trabaja en el turismo está preocupada, y los que tienen sus negocitos pues ni se diga. Unos echan la culpa a factores externos, otros a la falta de inversión. Nadie se pone de acuerdo, pero el resultado es el mismo: la caja sigue vacía.
¿Qué se espera pa'l futuro? ¿Qué viene ahora?
Pues mira, la recuperación que tanto prometen no se ve ni se le espera. Los mercados de donde vienen los turistas nos están dando la espalda. Las autoridades tienen un reto bien grande pa' ver si revierten esta situación, porque con los apagones, los servicios malos y la plata que no alcanza, está difícil convencer a nadie de que venga. Hay que esperar a ver si encuentran la fórmula, porque así no se puede seguir.