¿Y tú qué, te vas a apagar? Cuba busca que la gente resuelva su propia luz

Cuba incentiva la generación de energía hogareña con incentivos fiscales ante crisis de apagones, buscando que ciudadanos y empresas produzcan su propia luz.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en Cuba la cosa se puso negra, pero no por el calor. El Gobierno, en un intento desesperado por alumbrar el país, está llamando a la gente a que se ponga las pilas y produzca su propia electricidad. Con los apagones a la orden del día y la energía por el suelo, han sacado unas medidas nuevas para ver si así la isla no se queda a oscuras del todo.

La idea es que tú, yo, el vecino, la bodega, todos, invirtamos en energía solar, eólica o lo que sea que genere luz, pa' no depender tanto del dichoso sistema nacional que no da abasto.

¿Dónde y cuándo se arma este tinglado?

Esto es en Cuba, mi gente. Las nuevas Resoluciones 179 y 180 entraron en vigor este fin de semana, con la promesa de alivios fiscales para el que le meta a las energías renovables. O sea, si te compras un panel solar, un calentador de agua que use el sol, o hasta un biodigestor para sacar energía de la basura, ¡te quitan impuestos!

Es como si te dijeran: "Compadre, resuelve tu luz, que nosotros andamos mal". Y no solo pa' tu casa, sino que también te dejan vender el sobrante al sistema si generas con biomasa o eólica.

¿Y a mí qué me importa este rollo?

Pues mira, importa porque la situación está que arde. La capacidad de energía disponible apenas llega a 1.050 megavatios, ¡y se necesitan como 3.300! Eso es un déficit tremendo, casi 2.300 megavatios menos. Por eso es que hay apagones que duran horas y horas, y hay sitios donde la luz solo se ve un ratito.

La gente está harta, se oyen cacerolazos y hasta quemas de basura en algunas comunidades. Esta medida también busca que las inversiones privadas ayuden a ponerle luz a lugares clave como policlínicos, hogares maternos y hasta a casas de personas que dependen de la electricidad para vivir.

¿Qué dicen unos y otros?

El Gobierno se excusa diciendo que las sanciones de Estados Unidos les complican conseguir el combustible y los recursos. Pero los que saben fuera de las filas dicen que aquí también hay años de falta de inversión y una infraestructura que pide a gritos una reparación mayor.

Por un lado, el gobierno habla de incentivos y de las dificultades externas. Por otro, los expertos señalan el descuido interno.

¿Y ahora qué, nos quedamos a oscuras?

Bueno, lo que está claro es que el panorama no es muy alentador. Estas medidas son un intento de paliar la crisis, pero si no se invierte de verdad en la infraestructura y se resuelve el problema de fondo, puede que la gente tenga que acostumbrarse a ser su propio bombillo.

Habrá que ver si estas resoluciones son un parche más o si realmente logran que el país empiece a brillar con luz propia. Por ahora, la incertidumbre sigue flotando en el ambiente, mientras el sol cae y la demanda de energía sube.