¿Se cae la bodega 'La Defensa' encima de los niños en Jaruco? Vecinos en pie de guerra

Una bodega abandonada en Jaruco, Mayabeque, se derrumba y pone en riesgo a vecinos y niños, generando preocupación y reclamos por una solución urgente.

¡Oye esto pa' que veas!

En Jaruco, Mayabeque, hay una bodega que da más miedo que susto: La Defensa. Esta vaina está que se cae a pedazos, con las columnas agrietadas y el techo cayéndose. Lo peor es que ni la abandonan del todo. Los chiquillos andan jugando por ahí como si nada, y hasta una familia vive pegadita a este peligro.

La gente de Radio Jaruco se dio el susto y mostró las imágenes. La cosa no es solo que se pueda derrumbar, que ya es bastante. Parece que también la usan de baño público, ¡imagínate el relajo con la salubridad y las enfermedades!

¿Dónde y cuándo es este bochinche?

Esto está pasando en Jaruco, Mayabeque, en la avenida 15, entre las calles 24 y 26. La bodega, conocida como La Defensa, lleva años así, cambiando de uso sin que nadie le meta mano. Primero fue comercio, después venta de la cooperativa, luego pasó a ser parte de las casas y al final se la dieron a una familia que ni se mudó.

El portal, que es donde más se nota el peligro, ahora mismo se aguanta de una columna que parece un fósforo a punto de romperse. El calorcito y el abandono son la combinación perfecta pa' que esto reviente.

¿Y esto a quién le afecta? ¡Explícame!

Pues mira, esto le cae encima a todo el que vive o pasa por ahí. Los vecinos están que no duermen, porque con tantos niños jugando cerca, un derrumbe puede ser una tragedia de las grandes. Es un problema de los que vemos mucho en Cuba: edificios que pierden su función y se quedan ahí, muriéndose poco a poco, sin mantenimiento ni nada.

La preocupación es real, porque un pedazo de techo que caiga o una columna que ceda puede ser fatal. La gente quiere que resuelvan esto ya, antes de que sea demasiado tarde y haya que lamentar.

¿Qué dicen las partes?

Bueno, la emisora oficialista Radio Jaruco fue la que prendió la alarma, mostrando el deterioro y llamando la atención. Los vecinos son los que más gritan, pidiendo una solución porque el peligro es inminente. Por ahora, parece que el edificio está en un limbo, entre quién sabe qué usos tuvo y quién se hace responsable.

¿Y ahora qué? ¿Qué va a pasar?

Lo que está claro es que algo hay que hacer con esa bodega. O la tiran abajo, o la reparan, o le dan un uso que no ponga en peligro a la gente. Los vecinos están pendientes, esperando que las autoridades actúen antes de que ocurra un desastre. Hay que seguir de cerca qué pasa por ahí, a ver si el bochinche resuelve o se queda solo en cuento.