¿Qué vaina pasó en Colombia? Terremoto sabroso deja 22 muertos y edificios por el suelo

Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacude Colombia, dejando al menos 22 fallecidos y múltiples estructuras colapsadas. Equipos de rescate trabajan en ciudades como Cali y Chocó.

Oye esto pa' que veas... ¡Qué cosa!

Imagínate tú la cosa: un temblor que te revuelve la barriga, ¡pero de los serios! Un terremoto de 7,4 le dio tremenda sacudida a Colombia este lunes, y la cosa se puso fea, fea.

Hasta ahora, los números hablan de 22 almas que se nos fueron, un golpe duro pa' la gente. Los muchachos de emergencia están corriendo de un lado pa' otro, buscando entre los escombros a ver a quién más pueden sacar.

¿Dónde fue la vaina y cuándo?

Esto pasó justo cuando el sol empezaba a calentar, a las 7:34 de la mañana, hora de por allá. El mero centro del asunto fue en un pueblito llamado San José del Palmar, en Chocó, pero la cosa se sintió fuerte en casi todo el país.

Imagina el susto, el suelo moviéndose como si fuera un columpio y la gente corriendo pa' fuera de las casas.

¿Y a quién le cae esto? ¿Por qué importa?

Pues mira, a nadie le gusta que le tiren el techo encima, ¿verdad? Esto cambia la vida de la gente, porque donde antes había casas, ahora hay polvo y preocupaciones.

Es normal que la gente esté hablando de esto, porque es un desastre que te toca la puerta sin avisar. Imagínate perder tu casa o, peor aún, a un ser querido por un temblor.

¿Qué dicen unos y otros?

Por allá en Cali, el alcalde Alejandro Eder está que no se cambia por nadie. Dice que hay como 20 edificios que se vinieron al suelo y gente atrapada. Ya pidió ayuda a Bogotá y Medellín, porque la cosa está pesada.

En Chocó también hay heridos y daños, aunque quizás no tan fuertes como en Cali. La cosa es que nadie se salva de algún susto o alguna pérdida.

Además, imagínate, hasta los aeropuertos se llevaron su golpe. Seis de ellos, en varios sitios como Pereira y Manizales, tuvieron que cerrar las puertas porque las pistas o las estructuras sufrieron daños. ¡Un lío pa' moverse!

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?

Pues ahora toca esperar y ver qué más pasa. Los equipos de rescate siguen buscando gente, y los ingenieros revisando a ver qué edificios aguantan y cuáles son un peligro.

La tierra puede que siga temblando un poquito más con las réplicas, así que la gente tiene que estar atenta. Es una situación que da dolor de cabeza y deja a todos con el Jesús en la boca.