¿Y la luz? Padre cubano desesperado ve a sus hijos dormir en el portal por apagón eterno

Un padre cubano denuncia en redes el prolonged apagón que obligó a sus hijos a dormir en el portal, criticando la gestión gubernamental.

¡Qué drama, mi gente!

Imagínese usted, que a uno le toque ver a sus hijos, pequeños, durmiendo en el portal de la casa. Nada de cama, nada de cuarto. ¡En el portal! Y todo por culpa de que la luz se fue y no quiere volver. Eso le pasó a un papá en Cuba, un tal Eduardo Rangel, que soltó todo el veneno en las redes.

El hombre está que explota, pero de impotencia. Dice que la cosa no da pa’ más, que se pasaron más de 24 horas a oscuras, y los chiquillos ahí, en el portal, tratando de pegar el ojo como pudieran. ¡Imagínese el sofoco, el calor y la preocupación de ese padre!

¿Dónde fue el relajo y cuándo se puso fea la cosa?

Esto pasó en Cuba, en algún rincón donde la electricidad decidió darse unas vacaciones bien largas. El señor Rangel contó que fueron más de un día entero sin corriente, y él, con sus hijos, en el portal. El calor, el bochorno, y la falta de lo más básico para estar un chin tranquilo. Él lo puso en internet para que el mundo se entere del bochinche.

La situación se puso fea, fea, porque uno entiende que esto afecta todo: desde poder hacer la comida, hasta tener un lugar decente donde descansar. Ver a los hijos así es lo que más duele.

¿Y por qué este apagón es pa’ tanto?

Bueno, mire, el señor Rangel no se quedó callado y lo ligó todo. Dijo que esto de los apagones eternos es porque las reformas que dicen que están haciendo en Cuba no sirven pa’ un comino. Que los cambios son pura fachada, que los problemas de verdad no se tocan, y la gente sigue en las mismas, o peor.

Para él, esto demuestra que el gobierno no resuelve, que las cosas no mejoran en la calle, y que mientras los hijos duermen en el portal, los que mandan no dan pie con bola. Es un grito de desesperación, pero también de crítica a cómo están llevando el país.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, está el señor Rangel, que dice que el gobierno no resuelve y que se necesita un cambio de verdad, ¡hasta de gobierno si hace falta! Él es la voz del que está cansado de esperar y de ver sufrir a su familia.

Por otro lado, las autoridades cubanas… pues, hasta ahora, calladitas. No han dicho nada sobre las palabras de este señor. Las explicaciones habituales para los apagones suelen ser problemas técnicos, falta de combustible, cosas de la economía mundial. Pero la gente, como Rangel, ya no se traga esos cuentos tan fácil.

¿Y ahora qué se espera?

Pues mire, con esta situación, lo que queda es esperar a ver si el gobierno se da por enterado y toma cartas en el asunto, o si van a seguir los apagones como si nada. El señor Rangel ya dio su grito, y seguro que hay muchos más sintiendo lo mismo.

Lo que sí está claro es que la gente está harta de las dificultades y de no poder tener lo mínimo. Habrá que estar pendientes a ver qué pasa con la luz, y si las críticas de gente como Rangel logran mover algo. Por ahora, la única certeza es la impotencia y el calor del portal.