¿Y ahora dónde duermen los nenes? Desalojo en La Habana deja a cuatro familias en la calle
Cuatro familias, incluyendo niños, fueron desalojadas de un edificio abandonado en La Habana. La crisis de vivienda en Cuba persiste, dejando a los afectados en la incertidumbre.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate tú, recién salidito del horno, el drama se armó en La Habana, en esa esquina que le dicen Toyo. Cuatro familias, y ojo, ¡con nenes incluidos!, se quedaron sin un techo encima. Parece que estaban metidos en un edificio que estaba abandonao', pero ni modo, la cosa se puso seria y las autoridades los sacaron a la calle.
Dicen las malas lenguas y por ahí por las redes que esto pasó hace poco. Estaban allí metidos desde hace más de dos años, buscando un refugio porque la vida no les da pa' más. Un edificio que estaba vacío, pero que para ellos era un salvavidas ante la falta de una casa en regla.
¿Y eso dónde fue y cuándo?
El operativo, como si fuera cosa seria de película, se montó en la famosa Esquina de Toyo, allá en la capital. Los agentes y las autoridades llegaron, y ¡zas!, pa' fuera. Esto ocurrió recientemente, hace muy poco, y lo más preocupante es que son familias que llevaban tiempo buscando una solución y acabaron aquí, en la calle.
El ambiente, seguro, estaba que cortaba. Tensión, gritos, y la desesperación de gente que no tiene a dónde ir, sobre todo con los chamaquitos presentes. Un detalle que te pone los pelos de punta es pensar en el calor, el ruido de la calle, y el miedo en los ojos de esos niños.
¿Y a quién le cae esto ahora?
Pues mira, esto le cae como un balde de agua fría a estas familias que ya andaban con el agua al cuello. La falta de vivienda en Cuba es un problema que no se quita, y esto lo demuestra. Si no hay casas, ni dónde meterse, la gente busca lo que sea.
Lo que cambia aquí es que la poca seguridad que tenían se les fue. Ahora, con chiquillos y todo, están en el aire. La gente está hablando de esto porque toca la fibra, porque nadie quiere que un nene se quede sin casa, ni que una familia termine durmiendo a la intemperie.
¿Qué dicen unos y otros?
De las autoridades, la verdad, poco se ha dicho oficialmente. No han explicado qué va a pasar con estas familias, si les van a dar un lugar pa' dormir aunque sea temporal, o si van a ayudar a los niños que estaban allí. Es un silencio que preocupa.
Por otro lado, la gente en las redes y los medios independientes están alzando la voz. Dicen que esto es un reflejo de la crisis que hay, que no hay casas suficientes y que ocupar un edificio abandonado es lo único que les queda a algunos.
¿Y pa' dónde vamos ahora?
Bueno, lo que está claro es que la situación de estas familias está en el aire. No se sabe si las autoridades van a mover ficha y ofrecerles algo. Lo que hay que seguir de cerca es si se va a encontrar una solución real pa' ellas, y si este caso va a servir pa' que se piense más en la gente que no tiene dónde vivir.
La crisis de vivienda es un hueso duro de roer en la isla, con edificios cayéndose y poca plata pa' construir. Veremos qué pasa con estas cuatro familias, ojalá encuentren pronto un lugar seguro.