¿Se nos fue el control? Cuba quita topes a la comida y la deja a merced del bolsillo
Cuba elimina los precios máximos para pollo, aceite, leche, pastas y salchichas. La exención arancelaria se mantiene, buscando mayor oferta.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que el Gobierno cubano se quitó el guante de seda y dijo: "Hasta aquí llegamos con los precios fijos". Oficializaron la cosa con la Resolución 150/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, y adiós a los topes pa'l pollo troceado, los aceites, la leche en polvo, las pastas y hasta las salchichas. ¡Se acabó el ponerle techo a lo que comemos!
Esta movida es parte de esa "actualización económica" que andan anunciando. Imagínate, lo que intentaron controlar en 2024 para que los precios no se dispararan, ahora lo sueltan.
¿Dónde y cuándo fue este sancocho?
Todo este rollo se publicó en una Gaceta Oficial extraordinaria, y la medida entró en vigor el mismo domingo 21 de junio de 2026. La noticia corrió rápido como pólvora, dejando a más de uno con la boca abierta.
Lo que sí mantienen es que no te van a cobrar aranceles si importas estos alimentos. Pero ojo, otras cositas que venían con los controles viejos, esas sí que se las llevó el viento.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Bueno, parece que las altas esferas se dieron cuenta de que eso de ponerle precio a todo no estaba dando el resultado esperado. En una reunión del Comité Central del Partido, hasta los jefes reconocieron que poner topes no frenaba la inflación y, en algunos casos, hasta hacía que los productos desaparecieran de las tiendas.
La idea ahora es darle más libertad a las empresas y a los gobiernos de las provincias para que pongan los precios según lo que se mueva en el mercado, lo que se produce y lo que se importa. ¡A ver si así aparece más mercancía en los estantes!
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, están los que piensan que soltar los precios puede hacer que las cosas aparezcan más. Pero por otro, los economistas advierten que esto depende de muchas cosas: de cuánta plata tengamos pa' importar, de cómo se mueva el dólar y de si la producción nacional se recupera.
Las autoridades dicen que, para los que menos tienen, vendrán ajustes en los programas de ayuda social. Esperemos que así sea, porque la cosa se pone color de hormiga pa'l bolsillo.
¿Y ahora qué? El panorama
La verdad es que el futuro se ve un poco incierto. Con los precios sin tope, la cosa va a depender de la oferta y la demanda, de la capacidad de importar y de la producción interna. Hay que ver si esta nueva estrategia realmente trae más comida a la mesa o si solo se convierte en un dolor de cabeza más para la gente del común.
Lo que sí está claro es que hay que seguirle la pista a ver cómo se desarrollan las cosas. Esto es solo el comienzo de un camino que, quién sabe, podría traer cambios importantes en la economía cubana.