¿Te Tragas la Fama o la Droga? Aduana Ciega a 'Correo Humano' con 25 Bolas de Peligro

Aduana cubana interceptó a pasajero con 25 cápsulas de droga ingeridas en vuelo desde Panamá. Un caso de 'correo humano' bajo investigación.

¡Oye esto pa' que veas!

La Aduana en Cuba se puso fina y le echó el guante a un pasajero que venía camuflado, ¡pero por dentro! Imagínate tú, el tipo se tragó 25 cápsulas de lo que parece ser droga, como si se estuviera comiendo un dulce. Lo pillaron llegando del lado de Panamá, y la cosa se puso seria en el aeropuerto de La Habana.

Esto no fue suerte, que quede claro. Fue pura maña de los aduaneros y de los especialistas contra el narcotráfico, que andan con ojo avizor. ¡Hasta radiografía le sacaron al pobre diablo para ver el tesoro que llevaba escondido en la panza!

¿Y eso fue en...?

Pues todo este tejemaneje ocurrió en el Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana. El vuelo venía directo de Panamá, ese lugar donde las cosas a veces se mueven rápido. Fue justo al aterrizar, cuando el pasajero pensaba que la tenía en la guantera, que los controles le cantaron el alto.

Por ahora, no se sabe ni quién es el personaje ni de qué país es. Tampoco han dicho qué clase de mercancía venía en esas bolitas, pero vamos, que algo gordo tiene que ser para que se jueguen así la vida.

¿Y a quién le cae esto?

Pues a cualquiera que se le ocurra hacer de 'mula'. Esto de tragarse cápsulas de droga, que le dicen 'body packing' o 'correo humano', es una trampa mortal. Te crees que vas a hacer dinero fácil, pero te la juegas toda: la salud, la libertad, ¡hasta la vida misma si una de esas vainas revienta ahí dentro!

La gente en la calle anda comentando, porque esto pone en jaque la seguridad del país y la de todos los que viajan tranquilos. Es una forma de meter el veneno sin que se note mucho, y a las autoridades no les gusta nada.

¿Qué dicen los involucrados?

Bueno, aquí no hay mucho que decir todavía. Por un lado, tienes a la Aduana General de la República, que soltó la sopa en redes sociales mostrando la radiografía y las cápsulas. Ellos dicen que están al pie del cañón, dándole duro al tráfico para que no entre ni salga nada feo.

Por el otro lado, está el pasajero, que ahora mismo debe estar en un lío bien gordo, esperando que los médicos saquen todo y que los peritos digan qué era exactamente. Él, seguro, se está quedando calladito como un pez.

¿Y ahora qué?

Pues ahora toca esperar. Los médicos tienen que sacar esas 25 cápsulas con cuidado, y los laboratorios tienen que decirnos qué diablo era eso. Después, vendrá el veredicto judicial para el 'correo humano'.

La Aduana seguirá con sus operativos, porque esto no parece ser un caso aislado. Lo que está claro es que esta gente que se la juega así, pensando que nadie se va a dar cuenta, se va a topar con la ley más tarde o más temprano.