¿22 Años Preso Por Secuestrar un Avión? ¡Y Aún Quiere Volar Pa' Miami!
Cubano libre tras 22 años preso en EE.UU. por secuestro aéreo. Juez ordena liberación al no poder ejecutar deportación.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que un cubano, Maikel Guerra Morales, se echó 22 años preso en los Estados Unidos por un lío de avión. Pero mira qué cosa, un juez federal dijo: 'Hasta aquí llegamos con tenerlo' y ordenó que lo soltaran. ¿La razón? Que al gobierno se le hacía un mundo explicar cuándo y cómo iban a botarlo del país.
Lo más chistoso del cuento es que este hombre había terminado de pagar su condena de más de 20 años por un secuestro de avión allá por 2003. Cuando pensó que ya, ¡zas!, lo meten bajo custodia migratoria para deportarlo.
¿Y Dónde Fue el Bochinche?
El cuento ocurrió en marzo de 2003. Un avión de Aerotaxi que iba de Nueva Gerona pa' La Habana, ¡lo viraron pa' Miami! Aterrizaron sanos y salvos en Cayo Hueso, sin que nadie saliera lastimado. Imagínate el susto de la gente.
¿Y Esto Por Qué Nos Toca?
Bueno, porque al final, después de pagar una pena larga, la justicia dijo que no podían tener a este hombre en el limbo para siempre. Si no hay a dónde mandarlo, pues a la calle con él, pero con cuidado.
Además, parece que el hombre tiene un as bajo la manga: protección bajo la Convención contra la Tortura. O sea, no se le puede mandar de vuelta a Cuba directamente, ¡menudo lío!
¿Qué Dicen las Partes?
El juez federal John E. Steele fue el que dio el golpe de timón. Dijo que el gobierno no presentó un plan firme para la deportación. Por otro lado, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) quería sacarlo del país, pero se toparon con la ley y la Convención contra la Tortura.
Por su parte, el abogado defensor metió un recurso de habeas corpus, que es como decir 'saquen a mi cliente o explíquenme por qué está preso'. Y parece que le funcionó.
¿Y Ahora Qué Viene?
Maikel ahora está suelto, pero no anda por ahí como Pedro por su casa. Lo tienen con monitoreo electrónico y bajo supervisión migratoria. Mientras, los papeles siguen su curso, porque el tema de su deportación aún no está cerrado del todo, ¡a ver qué pasa después!