¿Qué le dijo Trump a Cuba en su 5to aniversario del 11J? ¡Puro bochinche!

Marco Rubio, en nombre de Trump, reafirma el apoyo de EE.UU. a Cuba si hay reformas, criticando al gobierno cubano por rechazar cambios.

¡Oye esto pa' que veas!

Cinco años han pasado ya desde aquel 11 de julio que sacudió a Cuba, ¿te acuerdas? Pues mira tú, en este quinto aniversario, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sacó un comunicado en nombre de la administración de Donald Trump. Le mandaron un mensajito al pueblo cubano, ¡así como quien no quiere la cosa!

Según Rubio, Trump estaba más que dispuesto a darle una mano a Cuba, con billete para la economía, ayuda para arreglar lo que estuviera roto y un plan nuevo para ser amigos. Pero ojo, que todo esto venía con una condición: que el gobierno de la isla se pusiera las pilas con las reformas políticas y económicas. ¡Un paquetico de cambios, vamos!

¿Y dónde pasó toda esta novela?

Todo esto se supo este sábado, cortesía del Departamento de Estado gringo. El comunicado, ¡qué cosa!, salió de la pluma de Marco Rubio. Él soltó que Washington todavía tiene la puerta abierta para apoyar una transformación en Cuba, siempre y cuando las autoridades de allá dejen entrar más libertades y se animen a modernizar el país. ¡Que prospere la gente, que se abran las instituciones!

La propuesta gringa, según el secretario, era clara: ayudar a levantar el país y establecer una relación diferente. Pero, ¡zas!, que el gobierno cubano, según él, ha estado tirando para atrás cualquier idea de reforma de verdad, prefiriendo seguir con su mismo cuento político y económico de siempre.

¿Y por qué importa todo este rollo?

Bueno, porque la cosa en Cuba está que arde. Rubio no se cansó de decir que la economía está crítica, con apagones que te dejan a oscuras, comida que no aparece y una crisis social que no se acaba. Y él señala con el dedo a la dirigencia de la isla, diciendo que ellos tienen la culpa de que nada avance, que mientras ellos mandan, las ideas para mejorar se quedan en el aire.

Además, el secretario recordó que para Estados Unidos, Cuba es un tema de seguridad nacional. ¿Por qué? Porque por ahí andan moviendo hilos militares y de inteligencia gente vinculada a países que no son amigos de los yanquis. Así que, según Rubio, seguirán metiendo presión con diplomacia, con sanciones y lo que haga falta para que cambien las cosas.

Y no se olvidó de pedir la liberación de los presos políticos. Un llamado que se repite, exigiendo reformas que abran el juego y hagan crecer la economía antes de que la crisis se ponga peor.

¿Qué dicen las partes en este bochinche?

Por un lado, está la propuesta de Estados Unidos, que Marco Rubio expuso: apoyo económico y nuevas relaciones a cambio de reformas políticas y económicas. Por otro lado, según el secretario, está el gobierno cubano, que supuestamente ha rechazado estas iniciativas, prefiriendo mantener el modelo actual.

Rubio también lanzó críticas directas a la dirigencia cubana, responsabilizándola por la situación económica y social, y acusando de mantener el control político mientras desestiman alternativas de desarrollo.

¿Y ahora qué viene en este cuento?

Lo que está claro es que la presión de Estados Unidos sobre La Habana no baja. Hace poco anunciaron un paquete de ayuda humanitaria, canalizado a través de la Iglesia y otras organizaciones, y también metieron más sanciones a entidades ligadas al poder cubano. El mensaje de Rubio en el aniversario del 11J es una muestra más de que la situación en Cuba sigue siendo un punto clave en la agenda de Washington, y que la pelota, según ellos, está en el tejado del gobierno cubano.