¿Llegó el agua a Mantilla por Canel o por pura casualidad?
Agua regresa a Mantilla tras dos años de sequía, pero vecinos sospechan que la rápida solución se debe a una posible visita de Díaz-Canel.
¡Oye esto pa' que veas!
En Mantilla, después de estar dos años achicharrándose sin gota de agua, ¡zas! De repente, aparecen los trabajadores del sistema hidráulico como si nada. La gente, que llevaba meses cargando agua y haciendo peripecias, ahora ve cómo reparan el asunto rapidísimo.
Esto ha levantado un polvorín de comentarios, porque ¿cómo es que algo que parecía imposible de arreglar en meses, de pronto se soluciona en un santiamén? Un video anda circulando donde se ve a los obreros dándole duro al sistema, y un vecino, con toda la razón, pregunta: ¿esto es porque va a venir Miguel Díaz-Canel por aquí?
¿Dónde y cuándo pasó esta historia?
La cosa pasó en Mantilla, por el municipio de Arroyo Naranjo, en La Habana. Imagínate, la falta de agua azotó a las familias con niños pequeños, a los viejitos, a todo el mundo. Y justo ahora, cuando más que nunca parecía que no había solución, aparecen las máquinas y los hombres.
El calor debe estar de padre, y el ruido de las reparaciones seguro se oye más que el clamor de años. Es como si la urgencia solo existiera cuando hay ojos importantes mirando.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, a toda la gente de Mantilla que sufrió por dos años. A los que se gastaron la salud y el bolsillo buscando cómo resolver el día a día sin algo tan básico como el agua. Esto cambia la vida, claro, porque el agua es vida, y si llega de repente así, la gente se pregunta por qué no llegó antes.
Es la misma pregunta que se hacen miles de habaneros en otros barrios: ¿las reparaciones solo se mueven rápido si viene un jefe de visita? Es algo que a nadie le gusta oír, pero todos lo viven.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Por un lado, los vecinos están molestos y desconfiados. Ven la rapidez de la reparación y no pueden evitar pensar que todo es para una visita oficial. No es que no quieran el agua, ¡al contrario!, pero les duele que parezca que solo se hacen las cosas cuando hay que