¡A la vista negada! Padre cubano viaja 300 km y le trancan la puerta al preso del 11J

Padre cubano viajó más de 300 km para ver a su hijo preso del 11J y le negaron la visita, alegando falta de programación y vinculándolo a su activismo.

¡Qué bochinche en Sancti Spíritus!

Imagínate tú: un papá, Wilber Aguilar, se bota y viaja más de 300 kilómetros desde La Habana hasta la prisión de Sancti Spíritus. ¿Pa’ qué? Pa’ ver a su hijo, Walnier Luis Aguilar Rivera, que está preso por meterse en las protestas del 11 de julio de 2021. ¡Tremenda travesía, compadre!

Llegaron tempranito, como a las siete de la mañana, listos pa’ un abrazo. Se quedaron esperando, esperando… ¡y nada! Al final, cerca de las once, les dijeron que la visita no estaba programada. ¡Así nomás! Y pa’ rematar, que tenían que ir a hablar con la Seguridad del Estado en La Habana. ¡Qué falta de respeto!

La travesía de este pueblo

El viaje no fue un paseo. Wilber contó que tuvo que viajar con niños chiquiticos, pasar más de 24 horas sin pegar un ojo, ¡y hasta cocinar con carbón porque no había corriente pa’ poder salir! ¡Tremendo sacrificio por un encuentro que les negaron!

El papá lleva más de 44 días sin ver a su hijo. Y el chamaquito, Walnier, lo único que quiere es un abrazo, no paquetes ni nada. ¡Toca el alma escuchar eso!

¿Y por qué esta vaina?

Wilber está que trina. Él cree que esta negativa es una jugada pa’ castigarlo por estarle dando voz a la gente y denunciando la situación. Y lo peor es que vio a otros entrar a la cárcel ese mismo día. ¡Tremenda injusticia y desigualdad!

Walnier, que tiene 26 años, fue detenido en La Güinera después del 11J y le metieron 12 años por sedición. Ahora está en la cárcel de Nieves Morejón, en Guayos, Sancti Spíritus. ¡Una pena dura pa’ un joven!

La comunidad internacional no se olvida

No es un caso cualquiera. Las organizaciones de derechos humanos han metido la cuchara, diciendo que Walnier tiene discapacidad intelectual. Hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le dio medidas cautelares, ¡y después se las amplió al papá y a la familia!

Este caso sigue dando de qué hablar, demostrando las dificultades que pasan las familias de los presos del 2021. La cosa está tensa.

¿Qué se espera ahora?

Por ahora, la familia sigue batallando pa’ poder ver a Walnier. Lo que está claro es que la negativa a la visita ha puesto el foco de nuevo en este caso y en la situación de los presos del 11J.

Habrá que seguir de cerca qué pasa con esta familia y si logran un encuentro, que es lo único que les importa. ¡Esperemos que la justicia, o lo que sea que haya de ella, se ponga las pilas!