¿Le dan el viaje a KSM? Juez anula confesión clave en caso del 11-S

Juez militar de EE. UU. anula confesión clave de Khalid Sheikh Mohammed en caso del 11-S, alegando coerción y falta de derechos. El juicio se complica.

¡Qué Bochinche en Guantánamo!

Oye esto pa' que veas... ¡Un juez militar de Estados Unidos se echó pa'trás una confesión de Khalid Sheikh Mohammed! Este es el que dicen que se inventó el desastre del 11-S, ¿entiendes? La cosa se puso caliente porque el juez dice que esas declaraciones que él le dio al FBI no fueron de él porque sí, sino porque lo tenían entre la espada y la pared.

El teniente coronel Michael Schrama soltó la bomba diciendo que esos interrogatorios de cuatro días en Guantánamo, allá por enero de 2007, estaban manchados por años de apretarlo y darle por la cabeza, primero por la CIA. ¡Y por si fuera poco, parece que ni le dijeron que tenía derecho a callarse la boca ni le buscaron un abogado antes de que los federales le sacaran la información!

¿Dónde fue este drama y cuándo?

Todo este enredo pasó en la prisión militar de Guantánamo, en Cuba, donde está recluido Mohammed desde 2006. Antes de eso, lo cogieron en Pakistán en 2003 y estuvo un tiempo bajo el control de la CIA, donde dicen que le aplicaron métodos de interrogatorio que ni te cuento, hasta lo del 'waterboarding', que es como ahogar a alguien pero con agua, ¡imagínate el cuadro!

La confesión que ahora invalida el juez era una de las pruebas fuertes que tenía la fiscalía contra el supuesto cerebro de los ataques que se llevaron a casi 3.000 personas en Nueva York, el Pentágono y Pensilvania. Un golpe duro para el gobierno que lleva más de dos décadas con este caso.

¿Y a quién le cae esto arriba?

Pues a Khalid Sheikh Mohammed, ¡claro! Si lo declaran culpable, junto a otros tres acusados, se enfrentan a la pena de muerte. Este caso es un sancocho de disputas legales y atrasos, y ahora con esta decisión, el juicio, que está pautado para junio de 2028, tiene un nuevo capítulo de complicación.

La noticia le cae como balde de agua fría al gobierno estadounidense, que ahora tiene que ver si apela esta decisión. La fiscalía dice que está evaluando esa opción, pero la verdad es que esto pone en jaque uno de los procesos judiciales más largos y polémicos desde los atentados del 11-S.

¿Qué dicen ahora las partes?

Bueno, por un lado, el juez Schrama ya dijo lo suyo al anular la confesión. Por el otro, la fiscalía, a través de Aaron C. Rugh, anunció que están estudiando si van a pelar. De parte de Khalid Sheikh Mohammed, pues, lo que se espera es que su defensa aproveche esta jugada para fortalecer su posición, alegando que no se pueden usar pruebas obtenidas bajo coacción.

La decisión del juez es un espaldarazo para la defensa, que ha luchado por demostrar que las condiciones en las que se obtuvieron las declaraciones de Mohammed no fueron justas ni legales. Esto añade más leña al fuego de este ya de por sí complicado proceso.

¿Y ahora qué viene?

Pues ahora lo que queda es esperar a ver qué decide la fiscalía sobre la apelación. Si deciden no apelar, o si la apelación no les sale bien, la prueba de la confesión de Mohammed se pierde para siempre. Esto significa que el gobierno tendrá que buscar otras formas de probar su culpabilidad, y el juicio podría volverse aún más complicado y largo de lo que ya se prevé.

Lo seguro es que este caso no termina aquí. Cada movimiento en los tribunales de Guantánamo se sigue de cerca, y esta decisión ha puesto a todos a comentar: ¿será este el principio del fin para el caso o solo un tropiezo más en el camino?