¿Y tú supiste? ¡Agarran a traficante cubano con 22 extranjeros en altamar!

Autoridades de EE.UU. interceptaron una lancha con 23 migrantes, incluyendo un cubano señalado como traficante, además de ciudadanos chinos, ecuatorianos y dominicanos.

¡Qué bochinche en alta mar!

Oye esto pa' que veas, que la cosa se pone buena. Imagínate, cerca de los Cayos de Florida, ¡zas!, cae una lancha con tremenda gente adentro. ¡23 personas en un barco de 27 pies, quién lo diría!

Los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Guardia Costera se juntaron como en un carnaval para meterle mano a esto.

¿Dónde fue el rollo y cuándo?

Esto pasó el 15 de septiembre, cerquita de Angelfish Creek. Fue un avión de esos que andan volando que vio la lancha rara y dio el soplo. ¡Operación Vigilant Sentry, le pusieron el nombre! ¡Como si estuvieran vigilando que nadie se escape de la fiesta!

La embarcación, dicen, estaba sospechosa. ¡Y vaya que lo estaba!

¿Y a quién le cae esto ahora?

Pues mira, de los 23 que iban ahí, al que señalan de ser el jefazo del tráfico es un cubano. ¡El que llevaba el timón, el que cobraba los chavos! Los otros, 13 chinos, 8 ecuatorianos y un dominicano, todos venían buscando su quimera.

Esto importa porque demuestra que la gente se sigue arriesgando por un mejor futuro, ¡y no le tienen miedo a nada!

¿Qué dicen unos y otros?

Bueno, los de CBP y la Guardia Costera se pusieron firmes. La lancha la detuvieron sin un rasguño, sin drama. Los metieron a todos en el barco guardacostas Pablo Valent, como quien recoge la basura después del party.

A tres se los llevaron para Investigaciones de Seguridad Nacional. A los otros 20 los mandaron para otro barco, el Margaret Norvell, y ¡pum!, pa' las Bahamas, a ver qué suerte corrían allá. La Guardia Costera dice que les dan de comer, agua y hasta un curita si hace falta.

¿Y ahora qué?

Pues esto sigue. Las autoridades americanas están con los ojos bien puestos en el mar, porque saben que hay gente que intenta llegar por agua. Siguen con los patrullajes, la coordinación con otros países.

Lo que sí advierten es que el mar es peligroso, ¡un peligro tremendo! Y que esta ruta, aunque muchos la intentan, puede ser fatal. Así que, ¡cuidado con lo que se embarcan!