¿Y la luz, mi socio? Guiteras se rompe otra vez y nos deja en tinieblas
La termoeléctrica Guiteras de Cuba sufre nueva fuga, extendiendo su reparación y afectando el ya precario sistema eléctrico nacional con apagones prolongados.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas… La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, que es como el pulmón eléctrico de Cuba, se volvió a poner brava. Estaban en plena prueba, ¡después de otra reparación!, y ¡zas! Se les metió una fuga. Así que nada, señores, a seguir remendando antes de intentar prenderla otra vez.
La planta dijo que la cosa está en el economizador, esa parte que se pone caliente y bajo presión en la caldera. Tienen los soldadores a full, dándole candela para que no escape ni una gota de vapor más. Pero claro, cada vez que abren, encuentran algo nuevo y la cosa se alarga.
Dónde y cuándo
Todo este show se está cocinando en la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, allá en Matanzas. La noticia llegó el miércoles 23 de septiembre de 2026, y la planta lleva ya un buen rato fuera de juego. El ambiente debe estar que arde, entre el calor de las calderas y la tensión de los que intentan arreglar esta nave.
Por qué importa
Mira, a nadie le gusta estar a oscuras. Con Guiteras parada, el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) se queda cojo. Esto significa que los apagones, que ya son el pan de cada día, se van a poner peor, más largos, más frecuentes. Afecta a todos: la casa, el trabajo, el puesto de yuca, ¡todo!
Qué dicen las partes
La propia termoeléctrica soltó la sopa, y el periódico Girón de Matanzas se hizo eco. Dicen que están trabajando sin descanso, que la seguridad es lo primero y que están revisando todo lo hecho. No hay muchas más voces, solo el eco de la avería y la espera.
Qué viene ahora
Pues, ahora toca esperar que los soldadores hagan su magia y que las pruebas vuelvan a salir bien. Pero conociendo el percal, esto puede extenderse. Cada nuevo problema retrasa la vuelta de esos megavatios que tanto hacen falta. Hay que seguir de cerca si logran ponerla a tono o si seguiremos con el cuento de nunca acabar de los apagones.