¿Te robaste el aceite de los transformadores? ¡15 años te esperan en Cuba!
Siete personas condenadas a 12 a 15 años de cárcel en Moa, Cuba, por robar más de 1.200 litros de aceite dieléctrico, poniendo en riesgo la red eléctrica.
¡Oye esto pa' que veas lo que se armó en Moa!
Imagínate la cosa, a siete gente se les cayó el pelo, ¡y bien duro! Los metieron presos entre 12 y 15 años por meterle mano a más de mil litros de aceite de esos que llevan los transformadores. ¡Un bochinche que dejó a medio Moa hablando!
Esto no fue un jueguito de pelota, fue un robo en grande. Se llevaron 1.248 litros de aceite dieléctrico, de esos que son vitales para que la electricidad no se ponga loca. El golpe se lo dieron a una subestación eléctrica en la entrada del reparto Armando Mestre.
¿Y eso dónde y cuándo pasó?
Todo este relajo ocurrió el pasado 12 de marzo. El lugar: Moa, allá en Holguín. El botín: aceite dieléctrico, pero no un chorrito, ¡más de mil litros!
El juicio se hizo ahí mismo, en Moa, y la cosa fue seria. Estaban implicados siete tipos y, según lo que cuentan, querían vender el aceite después. El aceite ese es clave para que los transformadores no se quemen y den luz sin problema.
¿Por qué tanta brincadera con ese aceite?
Mira, el aceite dieléctrico no es cualquier cosa. Es como la sangre de los transformadores. Si le falta, si se daña o si se derrama, el equipo puede fallar y ¡zas! se va la corriente.
Y en Cuba, que la electricidad anda a veces de capa caída, perder aceite de transformador es como ponerle más leña al fuego. La gente está pendiente de que prenda todo bien y, con estos robos, la cosa se pone más tensa.
¿Qué dicen las partes?
Bueno, el Tribunal Provincial Popular de Holguín soltó la información. Dicen que el grupo se llevó el aceite para venderlo y que por eso los acusan de sabotaje.
A los siete les cayeron encima con penas de 15, 14 y 12 años. La justicia dice que depende de qué tan metido estaba cada uno en el lío y de las consecuencias que causaron.
¿Y ahora qué? ¿Se queda así?
La sentencia todavía no está firme, ¡ojo! Los que se metieron en este lío tienen 10 días para meter un recurso de apelación. Veremos si el Tribunal Supremo Popular les da una nueva mirada al caso.
Mientras tanto, la red eléctrica sigue ahí, vulnerable, y la gente esperando que no les falte la luz, que ya bastante trabajo tienen con el calor y la vida.