¿¡Alevosía y despojo!? Ahora en Cuba hasta los paneles solares hay que ponerles alarma para que no te los roben

Cubanos instalan alarmas en paneles solares para protegerlos de robos, reflejando el aumento de la inseguridad y la necesidad de energía ante los apagones.

¿Qué pasó?

¡Oye esto pa' que veas la cosa! Ahora en Cuba, después que uno se mata pa' conseguir un panel solar pa' aguantar los apagones, resulta que también hay que ponerle una alarma. ¡Sí, como oyes! Como si fuera un tesoro, la gente le está metiendo sistemas de seguridad a los paneles para que los choros no se los lleven.

Esto es lo que anda circulando, que hasta las estaciones portátiles de energía que uno manda pa' allá, o que compra con el sudor del alma, ahora hay que blindarlas. ¡Una locura!

¿Dónde y cuándo?

Esto se está viendo en varias casas en Cuba, donde la gente ha tenido que tomar medidas extra. El periodista Javier Díaz compartió el caso de una señora que ya le puso su alarma al panel. No se dice un momento exacto, pero es una tendencia que va creciendo, sobre todo en lugares donde los apagones son del día a día y los robos andan a la orden del día.

Imagínate el calor que hace, el ruido de la calle, la tensión de saber que lo que te da luz te lo pueden quitar en un segundo. Es un detalle más en este cuento cubano.

¿Por qué importa?

Bueno, importa porque el panel solar se ha vuelto como un salvavidas para muchas familias en Cuba. Con tantos apagones, te permite tener luz, no perder la comida en la nevera, o por lo menos tener algo pa' alumbrarte o cargar el teléfono.

Pero, ¡claro! Como son caros, pues los listos de siempre ven el negocio. Así que ahora, además de pagar el panel, hay que gastar en rejas, alarmas y todo lo que haga falta pa' que no te lo roben. ¡Es añadirle más carga a un pueblo que ya está hasta el cuello!

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, está la gente que pone la alarma, que lo que dice es que no le queda de otra, que la inseguridad está dura y que hay que proteger lo poco que se tiene. Son los que sufren los apagones y luego el miedo a que les roben lo que les da un respiro.

Por otro lado, el periodista Javier Díaz, que fue el que destapó este asunto, lo que comenta es que esto refleja cómo la gente busca soluciones ante la crisis, pero también cómo ha aumentado la delincuencia. No hay cifras exactas, pero el asunto se siente en la calle.

¿Qué viene ahora?

Pues mira, lo que se ve venir es que esto de las alarmas para los paneles solares se va a poner más común, si no es que ya lo está. La gente va a seguir buscando cómo proteger sus inversiones, sobre todo si los apagones siguen y el robo no para.

Habrá que ver si las autoridades toman cartas en el asunto para mejorar la seguridad, o si esto se queda como una guerra de uno contra el otro: el que quiere luz y el que quiere robar.