¿Y tú supiste? Haitianos dan con Siboney después de perderse en el mar 7 días
Diecisiete haitianos, incluyendo dos menores, llegaron a Playa Siboney, Santiago de Cuba, tras siete días a la deriva en el mar Caribe, con destino a Estados Unidos.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate la escena: una lanchica de esas que dan pena, con 17 almas a bordo, ¡y perdidos en medio del Caribe! Pues eso fue lo que pasó. Después de siete largos días dando tumbos en el mar, sin saber pa' dónde iban, las corrientes se apiadaron de ellos y los trajeron a parar a Playa Siboney, allá en Santiago de Cuba.
No era un paseo, ¿eh? Siete días a la bartola en el agua, esperando que la suerte les echara una mano. Al final, así fue, pero la historia no termina ahí, como verás.
¿Y dónde fue el desembarco?
La cosa ocurrió en la nochecita del lunes, en Siboney, un pedacito de tierra en la costa sur oriental de Cuba. La barca venía de Haití, con la idea fija de llegar a Estados Unidos, pero el mar tiene su propio plan, y vaya si se lo cambió.
Allí iban 14 hombres, una mujer y dos chiquiticos, un niño y una niña, que seguro la pasaron peor que nadie. El sol, el hambre, la sed... ¡una odisea!
¿Por qué importa esto?
Bueno, primero porque son vidas humanas que estuvieron en peligro. Siete días a la deriva es mucho tiempo pa' cualquiera. Segundo, porque demuestra la desesperación de la gente que busca una vida mejor, arriesgándolo todo.
Y tercero, porque a la gente le gusta saber qué pasa en su patio y en el vecino. Esta noticia, aunque sea de migrantes, se siente cerca cuando llega a tu playa.
¿Qué dijeron los que vinieron?
Cuando tocaron tierra firme, las autoridades se pusieron las pilas. Los médicos los chequearon bien, a ver si traían alguna enfermedad o algo grave, pero parece que, milagro, salieron ilesos. Ninguna patología seria, solo el cansancio y el susto, se supone.
Los de Inmigración, bien organizados, se encargaron de identificar a cada uno. Y no estaban solos en esto, la Cruz Roja, el Ministerio del Interior y la gente de la provincia se movilizaron para darles agua, comida y un techo temporal mientras decidían qué hacer con ellos.
¿Y ahora qué?
Pues ahora lo que toca es ver qué pasa con estas 17 personas. El plan original era seguir hasta Estados Unidos, pero quién sabe si podrán o si les darán otra opción. Lo que está claro es que el camino que pensaban recorrer se les complicó un mundo.
Habrá que estar pendiente a ver qué deciden las autoridades, si los devuelven a Haití, si les dan alguna vía legal para quedarse o qué. El futuro de estos migrantes está ahora en manos de los que mandan.