¿Qué pasó, Cuba? ¡Otra vez nos dejan a oscuras en Mariel!

Unidad 8 de la termoeléctrica de Mariel fuera de servicio agrava la crisis eléctrica en Cuba, sumando a apagones ya existentes y afectando servicios esenciales.

¡Oye esto pa' que veas la que se armó!

Parece que la cosa se pone más negra que la noche en Cuba. La Unidad 8 de la Central Termoeléctrica Máximo Gómez, allá en Mariel, se echó a perder. ¡Otra vez! Y claro, con esto, el lío eléctrico que ya tenemos se pone peor, como si fuera poco.

Esta planta que se para es un golpe duro, porque la red eléctrica de la isla anda mal, mal. Entre máquinas rotas, falta de gasolina y un montón de plantas que no quieren jalar, la cosa está crítica. Y ahora, con esta unidad fuera, pues imagínate.

¿Dónde y cuándo fue este apagón de apagones?

Pues esto pasó hace poco, en la termoeléctrica de Mariel, en la provincia de Artemisa. El sol ni había secado la calle cuando ya se oía el rumor: ¡se paró la máquina! Ahora mismo, donde más se siente es en las provincias, donde la gente lleva horas y horas sin luz, contando los minutos que dura la poca corriente que mandan.

¿Y a quién le cae esto arriba? ¿Por qué importa?

Pues le cae a todos, mi hermano. A la gente en la casa, que no puede ni cocinar, ni hablar por teléfono, ni tener el ventilador prendido. A los hospitales, que necesitan luz para operar. A los negocios, que tienen que cerrar temprano. A todos nos afecta, porque la vida se pone cuesta arriba cuando no hay corriente.

Cuando una planta de estas se va, el poquito de electricidad que tenemos se reparte menos. Y si se paran varias a la vez, pues el déficit es enorme. La gente quiere corriente, pero el sistema no puede darle.

¿Qué dice el gobierno y qué dicen por ahí?

Las autoridades de la Unión Eléctrica dijeron que la unidad se salió de servicio. Y bueno, el gobierno siempre dice que la culpa es del bloqueo ese de los americanos. Pero la verdad, también hay que mirar pa' adentro: las plantas están viejas, les falta mantenimiento, no hay gasolina, y las piezas pa' arreglar pues escasean.

La gente, por su parte, lo que oye es que se va la luz y no se sabe cuándo vuelve. Unos dicen que es falta de inversión, otros que es puro descontrol. Lo cierto es que nadie tiene una respuesta clara de cuándo esto va a mejorar.

¿Y ahora qué se espera? ¿Pa' dónde va la cosa?

Lo que se espera es más de lo mismo por ahora. Más apagones, más incertidumbre. Las plantas viejas siguen dando problemas y arreglarlas cuesta un mundo. Habrá que seguir de cerca a ver si aparece combustible, si arreglan lo que está roto, o si inventan algo pa' que la luz no se nos vaya por completo.

Por lo pronto, lo que toca es aguantar y ver qué pasa. A ver si los que mandan resuelven el rompecabezas eléctrico antes de que la gente se canse de esperar en la oscuridad.