¿Sanción de 'Gringolandia' a la vista? Uruguay le cambia la cara al negocio de los médicos cubanos

Uruguay modifica el pago a médicos cubanos ante advertencia de EE.UU. sobre posible trabajo forzoso, buscando evitar sanciones.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que en Uruguay se están poniendo las pilas con el asunto de los médicos cubanos que andan por allá. Parece que Washington les mandó un recado, como quien dice, 'o arreglan esto o se atienen a las consecuencias'. Y claro, nadie quiere que le quiten la ayuda internacional, ¿verdad?

La cosa va por el pago. El Tío Sam dice que el Gobierno cubano se queda con buena parte de la platica que mandan otros países por el trabajo de sus doctores. ¡Un bochinche que no gusta en la Casa Blanca!

¿Dónde y cuándo empezó el rollo?

Esto se supo porque Estados Unidos metió a Uruguay en un informe de 2026 sobre trabajo forzoso. ¡Imagínate, con lo tranquilo que se ve todo por allá! Lo curioso es que en Uruguay solo hay unos 21 médicos cubanos, una gota de agua comparado con los miles que hay en México, pero la advertencia llegó igual.

El lío se puso caliente con el informe de este año. La gente de Washington les dijo clarito: si salen de nuevo el año que viene en esa lista, se les acaba la cooperación.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues a Uruguay, que no quiere perder la ayuda y tampoco quiere dejar botados a los médicos cubanos que ya tienen allá. Lo que buscan es que los doctores reciban su pago directo, sin que el gobierno cubano se quede con la tajada grande. Es como decir: 'Gracias por el servicio, aquí está su sueldo, y usted vea qué hace con él'.

La cosa es que este programa lleva un montón de años funcionando, desde 2007, y ha sido clave para que muchos uruguayos, sobre todo con problemas de vista, hayan sido atendidos. Hablamos de miles de consultas y un montón de cirugías oculares. Un detalle no menor es que se gastan como 250.000 dólares al año en esto, entre el viaje, la estadía y lo que les pagan.

¿Qué dicen unos y otros?

Los uruguayos, por lo que se ve, quieren seguir con el programa. El canciller Mario Lubetkin salió a decir que la atención de los cubanos va a seguir, porque los resultados son buenos. Y el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, también defendió que el acuerdo ha sido bueno para la gente, especialmente para la atención de los ojos.

Por el otro lado, la advertencia de Estados Unidos es seria. Si bien no dijeron que el programa sea malo, sí cuestionan el mecanismo de pago, que según ellos, beneficia al régimen cubano. Es un tema delicado que mezcla política, salud y relaciones internacionales.

¿Qué viene ahora en el cuento?

Pues ahora hay que ver cómo queda ese nuevo mecanismo de pago. Las autoridades uruguayas, junto con Salud Pública y otros organismos, están dándole vueltas para que funcione de otra manera. La meta es cumplir con lo que pide Washington sin dañar el programa, que al final, es lo que importa para la gente que recibe esa atención médica.

Si logran cuadrar el círculo, los médicos cubanos seguirán allá y Uruguay seguirá recibiendo su ayuda. Si no, podría haber un giro inesperado. ¡Esto hay que seguirlo de cerca!