¡El agua de Madruga se fue de viaje y no mandó ni postal!
En La Antonia y Valle de Picadura, Madruga, el agua es un espejismo. Meses sin servicio, una turbina perdida y la gente de pueblo con sed, ¡un verdadero relajo!
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas el rollo que tienen montado en Madruga! Resulta que la gente de La Antonia y Valle de Picadura lleva meses, ¡sí, meses!, con los tanques secos. La situación es un desastre, como si el agua se hubiese ido de vacaciones sin avisar y sin billete de vuelta.
La bomba que surtía a la zona se rompió, como siempre, y prometieron arreglarla. ¡Hasta la turbina se llevaron! Dijeron que en cuatro días estaba lista, que la iban a “enrollar” en San José de las Lajas. ¡Pero de eso hace ya más de lo que canta un gallo y la turbina no aparece!
Dónde y cuándo
Esto está pasando ahora mismo, desde hace rato, en el caserío La Antonia y la parte alta de Valle de Picadura, que son dos zonas rurales del municipio de Madruga, allí en Mayabeque. Imagínate, una zona de campo, con gente trabajadora que se las ve y se las desea para todo.
El drama se vive día y noche. Niños chiquitos con cubos, ancianos con bidones en la bicicleta, y las familias dando la vuelta al mundo con carretones o "riquinbilis" para traer un poquitico de agua de donde sea. ¡La cosa está que arde, socio!
Por qué importa
Esto no es un juego, mi gente. Sin agua, ¿cómo se vive? Afecta a todo el mundo: a los enfermos que necesitan higiene, a los bebés, a la gente mayor. La dignidad se va por el caño, como el agua que no llega.
Aquí la cosa se pone seria porque ya no es solo la sed, es la salud, la limpieza, la calidad de vida que se va por el suelo. Y todo esto con apagones y la escasez de combustible que ya conocemos. ¡Un cóctel explosivo, la verdad!
Qué dicen las partes
Los vecinos están que echan chispas, ¡y con razón! Dicen que la cosa es "insostenible" y que les tomaron el pelo con el cuento de la turbina. Algunos hasta se fueron de detectives y dicen que en la fábrica esa de San José ¡hace tiempo que no reparan turbinas! ¿Será que se perdió en el camino o qué?
Por parte de los que mandan, pues, ¡silencio de radio o promesas rotas! No hay combustible para las pipas, no hay explicación de dónde está la dichosa turbina, y mucho menos un plan claro para solucionar el problema. La gente solo quiere que les digan la verdad y que les den el agua que les falta.
Qué viene ahora
La verdad es que nadie sabe qué va a pasar. La comunidad sigue esperando, aguantando la pila de problemas que trae no tener agua corriente. Seguirán dependiendo de la buena fe de los vecinos con pozo o de la inventiva para buscar el preciado líquido.
Lo único claro es que la gente de Madruga está harta de tanto bochinche sin solución. Quieren transparencia, gestión y, sobre todo, que el agua les vuelva a correr por la pila de la casa. ¡A ver quién le pone el cascabel al gato!