¿Les quitan la ciudadanía a cubanos por tramposos? ¡A Marrero-Pando y Trujillo Vitón los pusieron en la mira!

Estados Unidos busca revocar la ciudadanía a dos cubanos, Javier Marrero-Pando y Lázaro Eduardo Trujillo Vitón, por ocultar delitos graves durante sus procesos de naturalización.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira que la cosa se está poniendo seria en Estados Unidos. Resulta que el Departamento de Justicia se metió en una campaña grande y ya le cayeron encima a dos cubanos, porque aparentemente se pasaron de listos al pedir su ciudadanía. Les están demandando para quitarles lo que tanto les costó conseguir, todo porque supuestamente ocultaron que tenían el diablo metido en el cuerpo con delitos feos.

Esto no es un caso aislado, ¡qué va! Están hablando de unas 40 personas en total. Pero de esos, los que nos importan ahora son Javier Marrero-Pando y Lázaro Eduardo Trujillo Vitón. La vaina es que la ley de inmigración pide que seas de buena conducta, y si te pillan haciendo trampa, te la pueden quitar.

¿Dónde fue el bochinche y cuándo?

Todo este asunto se destapó con demandas que metieron en los tribunales de Estados Unidos. La cosa para Javier Marrero-Pando, que tiene 60 años y vive en Georgia, se radicó el 31 de agosto de 2026. El tipo se declaró culpable en 2022 de una agresión sexual contra una persona especial. ¡Imagínate! Y lo peor es que en su entrevista para ser ciudadano, juró que no había cometido delitos que no le hubieran arrestado antes.

Por el lado de Lázaro Eduardo Trujillo Vitón, de 40 años, la demanda llegó el 1 de octubre de 2026. A él lo acusan de estar metido en un fraude al Medicare, ¡esa salud gringa! Supuestamente, el hombre andaba en ese negocio sucio antes y durante su proceso para hacerse ciudadano, y claro, no dijo ni pío para que no lo frenaran.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, a estos dos les cae arriba el peso de la ley. Si las demandas prosperan, se les va a anular esa carta de ciudadanía que les dieron. Básicamente, pierden todo lo que consiguieron al naturalizarse y se quedan como estaban antes, expuestos a las reglas de deportación que tengan en ese momento.

La ley es clara en que si no demuestras ser de buen carácter moral, y peor aún, si mientes o escondes delitos graves para conseguir la ciudadanía, te la pueden quitar. Es un mensaje para que nadie se crea que puede engañar al sistema de inmigración de Estados Unidos.

¿Qué dicen las partes?

El Departamento de Justicia de Estados Unidos, que es el que ha presentado las demandas, sostiene que ambos individuos ocultaron información crítica y cometieron perjurio. Es decir, ellos alegan que Marrero-Pando y Trujillo Vitón mintieron bajo juramento y no cumplieron con el requisito de buen carácter moral.

Por otro lado, se entiende que los acusados, al haber llegado a esta instancia, probablemente se defenderán argumentando su inocencia o minimizando los hechos. Sin embargo, la información oficial proviene de las actas del Departamento de Justicia, quienes son los que están impulsando la acción legal.

¿Y ahora qué?

Lo que viene ahora es el proceso judicial. Los tribunales tendrán que revisar las pruebas y los argumentos de ambas partes. Si la balanza se inclina a favor del gobierno, como parece indicar la contundencia de las demandas, estos dos cubanos podrían perder su ciudadanía estadounidense.

Habrá que seguir de cerca estos casos para ver cómo terminan. Si se les quita la ciudadanía, sentaría un precedente importante sobre la integridad de los procesos de naturalización en Estados Unidos y las consecuencias para quienes intentan ocultar su pasado delictivo.