¿Y AHORA QUIÉN CUIDA AL VIEJITO? ¡Los CDR a la carga con los apagones!
Díaz-Canel pide a los CDR ayudar a ancianos vulnerables durante apagones, enfocándose en apoyo moral y material, y articulación vecinal.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que el mandamás, Miguel Díaz-Canel, se puso nostálgico con el aniversario 66 de los CDR y le tiró un llamado a la tropa. ¿Qué dijo? Que se pongan las pilas y vayan a ver cómo están los viejitos y jubilados cuando se va la luz. Que hay que darles 'aliento', sobre todo a los que viven solos y 'lo dieron todo por la Revolución'. ¡Imagínate!
La cosa es que con tanto apagón que nos está cayendo encima, parece que se acordaron de que la gente mayor necesita una manita. Que los CDR, esa organización de barrio, se conviertan en los ángeles guardianes de los abuelos en plena oscuridad.
¿Dónde y cuándo fue el bochinche?
Todo este cuento pasó hace poco, en un encuentro de Díaz-Canel con varios miembros de los CDR, celebrando su cumpleaños número 66. El sitio: un lugar de esos donde se reúnen los cuadros, según nos contaron. El ambiente, seguro, estaba lleno de discursos y aplausos.
El mandatario se paró ahí, delante de la gente, y soltó la idea esa de que hay que apoyar a los 'jubilados que lo dio todo'. ¡Como si no lo dieran todo todos los días con esta situación!
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues directo a la gente mayor, que ya bastante tiene con la edad y ahora tiene que lidiar con la falta de corriente. Si vives solo y te apagas las luces, la cosa se pone fea. Parece que se dieron cuenta de que la cosa está dura y hay que echar pa'lante a los más vulnerables.
También le cae a los CDR, que ahora tienen una tarea más: ser el consuelo de los ancianos en la oscuridad. A ver si ahora sí se ponen las pilas y se sienten útiles de verdad, no solo para mirar quién hace qué en el barrio.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, está el discurso oficial, que dice que hay que apoyar y respaldar. Díaz-Canel habló de 'respaldo moral y material', de 'acompañamiento'. Eso es lo que sale en los papeles, ¿no?
Por el otro lado, está la realidad de los ancianos, que lo que necesitan es que la luz no se vaya, o que si se va, que llegue pronto. Y claro, que alguien les eche un ojo, porque la soledad y la oscuridad juntas son una mala combinación.
¿Y ahora qué se inventan?
Pues ahora, los CDR tienen que demostrar que esta llamada no se queda solo en palabras. Tienen que salir a la calle, a tocar puertas, a ver quién necesita algo. Se espera que esta iniciativa sirva para algo más que para llenar discursos.
La cosa es que la generación eléctrica sigue en el limbo, y los apagones no se van a ir solos. Habrá que ver si el 'apoyo' a los abuelos es de verdad o se queda en una foto para la historia.