¿Qué se trae China entre manos en Cuba? ¡Washington en Alerta Roja!

Cuba niega bases militares chinas, pero EE.UU. advierte de creciente cooperación en inteligencia y seguridad. China respalda a La Habana mientras Washington intensifica sanciones.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas… parece que la cosa se pone caliente entre Cuba y China, ¡y hasta Washington anda con los pelos de punta! El gobierno cubano dice que es puro cuento eso de que los chinos tienen bases militares en la Isla. Pero la cosa no se queda ahí, porque desde Estados Unidos, ¡zas!, que sacan informes y análisis diciendo que la cooperación entre Pekín y La Habana en temas de inteligencia y seguridad se está poniendo seria.

Mira tú, el viceministro cubano, Carlos Fernández de Cossío, salió con el mazo dando, tildando de falsas las afirmaciones sobre bases militares extranjeras. Y todo esto después de que un tal Gordon G. Chang soltara una columna en 'The Hill' pidiendo a Estados Unidos que se ponga las pilas ante la posibilidad de que China meta más mano estratégica en Cuba.

Dónde y cuándo

Esto no es un cuentecito de ahora, lleva tiempo cocinándose. Los informes que andan circulando señalan varias zonas en Cuba asociadas a la recopilación de inteligencia de señales. Hablan de lugares como Bejucal, Wajay, Calabazar y El Salao. El que se lleva la palma es Bejucal, donde, ¡imagínate!, se dice que terminaron de construir una estructura gigante en 2026. ¿Pa' qué será tanta cosa?

Mientras tanto, Washington ha subido la apuesta. La administración de Donald Trump, ¡sí, ese mismo!, ha soltado nuevas sanciones contra funcionarios y entidades cubanas que, según ellos, andan comprando tecnología militar china. El secretario de Estado, Marco Rubio, también ha soltado su advertencia sobre los riesgos de esta amistad entre La Habana y Pekín.

Por qué importa

La cosa va más allá de si hay o no bases militares. Lo que importa de verdad es que China le está dando un espaldarazo tremendo al gobierno cubano con ayudas energéticas y otras cooperaciones, y encima, ¡pa' rematar!, rechaza las acusaciones de Estados Unidos diciendo que sus relaciones con Cuba son muy legítimas.

Aquí lo que está en juego es el valor que Cuba tiene para China como aliado estratégico, y la preocupación gringa de tener a un socio de Pekín con posibles capacidades de espionaje a pocas millas de sus costas. ¡Menudo panorama!

Qué dicen las partes

Por un lado, el gobierno cubano, a través de Carlos Fernández de Cossío, niega rotundamente cualquier instalación militar extranjera, tildando las acusaciones de Estados Unidos como calumnias y mentiras disparatadas. El viceministro incluso menciona a Gordon Chang como un 'mentiroso' contratado por EE.UU.

Por otro lado, Estados Unidos, con el secretario de Estado Marco Rubio a la cabeza, advierte de los riesgos de esta cooperación y ha impuesto sanciones contra entidades cubanas por supuesta adquisición de tecnología militar china. El análisis del CSIS sobre posibles instalaciones de inteligencia de señales en la Isla también alimenta esta preocupación.

China, mientras tanto, mantiene su apoyo a La Habana, anunciando nuevas ayudas y defendiendo la legitimidad de sus relaciones bilaterales sin entrar en detalles sobre las acusaciones específicas.

Qué viene ahora

La pregunta del millón es: ¿hasta dónde va a llegar esta alianza entre China y Cuba? Y lo más importante, ¿qué va a hacer Estados Unidos al respecto? Las sanciones ya están puestas, las advertencias se repiten, y la cooperación entre La Habana y Pekín parece seguir su curso.

Lo que está claro es que la partida de ajedrez en el Caribe se está volviendo más compleja. Habrá que seguir de cerca los próximos movimientos de Pekín, La Habana y, por supuesto, de Washington, porque el que se duerme se lo lleva la corriente, o en este caso, ¡la geopolítica!