¡Ay mi madre! ¿Quién le manda chismecitos al de la cola del pollo en Cuba?

Un cubanoamericano, Armando Labrador, está rompiendo el cerco informativo en Cuba, enviando mensajes de apoyo por teléfono y correo. ¡El gobierno no sabe ni dónde esconderse!

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas, que la cosa está caliente. Resulta que un cubanoamericano de allá de Miami, el tal Armando Labrador, se ha puesto las pilas y está mandando unos mensajes que tienen al gobierno en la Isla con los nervios de punta.

Pero no son mensajes de chisme malo, ni de política barata. Son de esos que te tocan el alma, de esos que te dicen: “¡Mira, no estás solo! ¡No pierdas la esperanza ni la dignidad!”. Imagínate, llegan a los teléfonos, a los correos, por WhatsApp, ¡por todos lados!

La idea es simple, pero con tremendo guataca: romper ese silencio, ese miedo, esa idea de que la gente de adentro está abandonada. Es como un grito desde el balcón, pero en forma de mensajito.

Dónde y cuándo

Esta historia se está cocinando entre Miami, donde está Labrador con su movimiento "Cuba Primero", y la mismísima Cuba, donde los mensajes llegan a diestra y siniestra. Estamos hablando de que esto es de hace poco, allá por febrero de 2026.

Los protagonistas son Armando Labrador, que es el de la idea, y muchísimos cubanos, valientes, que desde adentro de la Isla se arriesgan para que estos mensajes sigan rodando. ¡Tremendo lío, no te parece!

La cosa no es de noche a la mañana, esto lleva su trabajo y su gente. Es una red que se ha montado para que la verdad y la esperanza le lleguen a la gente.

Por qué importa

¿Y por qué importa esto tanto? Pues mira, en un país donde el Estado controla hasta el último cablecito y la última antena, que de repente te llegue un mensaje de apoyo, que te diga que hay gente pensando en ti, eso es un palo.

Rompe esa burbuja, ese encierro mental que el gobierno quiere crear. Le hace saber a la gente que no están solos en la escasez, en la represión, en el día a día. Es como un respiro en medio de tanta asfixia.

Además, demuestra que la censura, por muy fuerte que sea, siempre tiene sus huecos. Que hay maneras de saltársela, de hacer que la voz de la gente, o por lo menos la voz de la solidaridad, se escuche.

Qué dicen las partes

Por un lado, Armando Labrador dice clarito que su misión no es de odio, ¡para nada! Dice que es puro amor por Cuba y por su gente. Quiere recordarle a millones que no están olvidados, que hay quienes piensan y actúan por ellos.

Él reconoce que esto no sería posible sin gente de adentro, "hombres y mujeres valientes" que se la juegan. Del lado del gobierno, claro, no dicen ni pío, porque esto les duele en el alma. Pero su control férreo sobre las comunicaciones es la muestra de su miedo a que la gente se conecte.

El reportaje de Univision 23 hasta dice que los mensajes llegan hasta los que están metidos en el oficialismo. ¡Imagínate, que hasta el que no quiere chisme, le llega el chisme!

Qué viene ahora

Bueno, ahora lo que viene es que esta campaña siga su curso, rompiendo ese muro de silencio poco a poco. No es que vaya a cambiar el mundo de un día para otro, ni que venga una solución mágica.

Pero lo que sí hace es mantener viva la llama de la conciencia, la chispa de la esperanza. Que la gente sepa que no están callados, que hay voces que se oyen por ellos.

Habrá que ver cómo reacciona el régimen, si aprieta más la soga o si busca otra forma de contrarrestar esto. Lo que está claro es que la información, aunque sea en un mensajito, sigue siendo un arma poderosa.

Más noticias