¡Ay, mi madre! Houston en luto por nuestro santiaguero de guardia
Tragedia en Houston: Un joven cubano, Alexander Bandera, falleció durante un asalto mientras trabajaba de guardia. La noticia ha conmovido a la comunidad, que lamenta una vida truncada.
Qué pasó
¡Ay, mi gente, la noticia de hoy es de esas que te aprietan el corazón y te dejan con la boca abierta! Resulta que en Houston, sí, esa ciudad grandota de Estados Unidos donde muchos de los nuestros van a buscar el quilo, se nos fue un cubano, un santiaguero de pura cepa, de solo 31 años. Su nombre era Alexander Bandera, y lo más triste de todo es que cayó en un asalto, ¡con plomo!, mientras estaba trabajando de guardia de seguridad.
Esto no es cuento, no es radio bemba inventada, esto es la pura verdad que nos deja a todos pensativos. Alexander, como tantos otros, estaba fajándose día a día, con el sudor de su frente, tratando de construir un futuro mejor para él y, seguramente, para los suyos en Cuba. Pero la mala suerte, o la violencia, le jugó una pasada terrible y le arrancó la vida de cuajo.
Dónde y cuándo
Para que no quede ni una hebra suelta en este bochinche doloroso, los hechos ocurrieron en un área de Houston conocida como Bissonnet. Imagínense, en medio de la rutina nocturna, en un establecimiento donde Alexander cumplía su turno de vigilancia. Era un trabajo como cualquier otro, pero que, de pronto, se convirtió en el escenario de una tragedia personal y comunitaria.
Las autoridades locales, las mismas que andan investigando este suceso, reportaron que todo esto sucedió un jueves, el 12 de febrero de 2026. A pesar de que los equipos de emergencia llegaron volando al lugar, no hubo manera de salvarlo. El plomo fue directo y Alexander, nuestro Alexander, se quedó allí mismo, entre la vida y la muerte que se llevó la segunda.
Por qué importa
Y uno se pregunta, ¿por qué importa tanto este caso? Pues porque no es solo un número más en las estadísticas de la violencia. Es la historia de un joven que, como miles, dejó su tierra, sus afectos, sus costumbres, para buscar un horizonte nuevo. Y ese horizonte, que prometía tanto, se nubló de golpe.
Su muerte es un golpe tremendo para la comunidad cubana en Houston, para sus familiares que están aquí y allá, en Santiago. Es un recordatorio doloroso de los riesgos que muchos de nuestros inmigrantes enfrentan a diario, sobre todo en trabajos de alta exposición. Nos hace pensar en el valor que tienen estas vidas, que se arriesgan por un pedazo de esperanza. La gente está hablando de esto, con un sabor agridulce, entre la indignación y la tristeza profunda.
Qué dicen las partes
Las autoridades de allá, de Houston, ya han dicho que están metidos de cabeza en la investigación. Pero, como suele pasar, no sueltan prenda de quiénes fueron los descarados que hicieron esto, ni de cómo va el proceso. Lo único que han confirmado es que el caso sigue abierto, como una herida que no cicatriza.
Mientras tanto, los que conocieron a Alexander no tienen más que palabras buenas para él. Lo describen como un hombre de esos que se echan la mano al pecho, trabajador incansable y siempre responsable. Había emigrado con el sueño de un futuro más estable, y ese sueño se le truncó. Por eso, sus amigos y la diáspora cubana en Houston ya están organizando todo para apoyar a la familia, tanto a la que está allí como a la que quedó en nuestra amada Santiago de Cuba.
Qué viene ahora
¿Y ahora qué? Esa es la pregunta que se hace todo el mundo. ¿Lograrán las autoridades dar con los responsables y que se haga la justicia que Alexander y su familia merecen? O, ¿será esta otra de esas historias tristes que se pierden en el torbellino de la memoria, aunque el dolor quede para siempre?
Este suceso, sin duda, vuelve a poner el dedo en la llaga de la violencia armada en algunas zonas de Houston. Es un llamado de atención, una súplica para que se tomen medidas, para que se refuercen las seguridades de quienes, como Alexander, cuidan la vida y los bienes de otros. La comunidad cubana, dolida pero fuerte, seguirá atenta, esperando respuestas y, sobre todo, que el descanso de Alexander Bandera sea en paz, después de tanta lucha.