¿Yosmany Mayeta le cantó a la tumba de Celia Cruz? ¡El barrio dice que sí!

Periodista Yosmany Mayeta honra a Celia Cruz en su tumba, recordando su legado musical y su conexión con Cuba, a más de dos décadas de su partida.

¡Oye, que esto es noticia caliente!

Resulta que el periodista Yosmany Mayeta se dio una vuelta por donde descansa la reina, Celia Cruz, allá en Estados Unidos. Y no fue en son de chisme, no señor, sino pa' rendirle honores a la más grande, a la que nos ponía a gozar con un "¡Azúcar!"

Dice Mayeta que la cosa fue como un encuentro con la historia, con esa Cuba que llevamos dentro y que Celia cantó con tanta pasión. Se sintió conectado con la isla a través de su música, esa que no se apaga ni con el tiempo ni con la distancia.

¿Y dónde fue la cosa? ¿Cuándo?

Pues Mayeta fue al mausoleo, al lugar sagrado donde están los restos de Celia. Fue un día, seguramente cerca de un aniversario, pa' que la cosa tuviera más sabor. Se dice que el ambiente estaba cargado de respeto, de esa vibra que se siente cuando uno está frente a alguien que marcó un antes y un después.

Imagínese usted, el cementerio, el sol, la piedra, y Mayeta ahí, dándole el pésame a la música cubana, a la que se fue pero se quedó en cada son y en cada guaracha.

Pero, ¿y esto a quién le importa? ¡Claro que importa!

Mira, esto importa porque Celia Cruz no es solo una cantante, es un pedazo de nosotros. Es la voz que nos representa, la que llevó nuestro ritmo a todos los rincones del mundo. Que alguien vaya y le diga: "Aquí seguimos sonando tu música", eso es importante.

Le cae arriba a todos los cubanos que aman su música, a los que crecieron con ella y a los que, de pura curiosidad, la escuchan hoy. Cambia el panorama, porque nos recuerda que el arte no muere, que la cultura es un puente que cruza mares.

¿Qué dicen unos y otros?

Pues Mayeta, el que estaba ahí, dijo que fue un acto de respeto pa' una artista que lo dio todo. Dijo que Celia fue un símbolo internacional y que su legado sigue vivo. Básicamente, se escuchó el murmullo de la admiración, el reconocimiento a una leyenda.

Por otro lado, lo que dice la gente, el barrio, es que esto es una señal de que el cariño por Celia no se olvida. Que sus canciones siguen sonando en las casas, en las fiestas, en la guagua. Unos dicen que fue una visita emotiva, otros que es bueno que estas cosas se recuerden.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?

Lo que viene ahora es seguir escuchando a Celia Cruz, ¿qué más? Que su música siga sonando y que nuevas generaciones la descubran. Que este homenaje sirva pa' que nadie olvide a la "Reina de la Salsa" ni el sabor que le dio a nuestra cultura.

Hay que seguir de cerca cómo se mantiene vivo ese legado. Lo que está en el aire es el sonido de su voz, que parece que nos dice: "¡Siga la fiesta, que la música no para!".