¿Y ahora quién apaga el fuego? Incendio en subestación deja a miles a oscuras en Artemisa
Un incendio en la subestación de Alquízar, Artemisa, dejó a unas 7.000 personas sin electricidad, añadiendo un problema más a la ya crítica red eléctrica cubana.
¡Qué bochinche se armó en Alquízar!
Oye, que se metió candela en la subestación eléctrica de Alquízar y se armó el lío gordo. Los vecinos de por ahí se quedaron a oscuras, ¡zas! Como si fuera poco el drama que ya venían pasando.
Parece que el fuego se agarró con ganas y pusieron a correr a los bomberos. Tuvieron que venir de varios pueblos para poder apagar el fuego antes de que hiciera más daño.
¿Dónde fue el tumbao y cuándo?
Esto pasó allá en Alquízar, en Artemisa, y afectó sobre todo a zonas como Mayorquín Sur y Pulido Guanímar. Imagínate el calor, el humo, y la gente sin poder hacer nada más que esperar que los bomberos resolvieran el problemón.
Lo bueno, dicen, es que nadie salió herido y el candelazo no se regó para otras partes. El susto se quedó dentro de la misma subestación.
Y esto a quién le cae arriba...
Mira, esto cae como anillo al dedo para que la gente se dé cuenta de lo frágil que está el sistema eléctrico de Cuba. ¡Una avería aquí, otra allá, y todo el mundo a pasar trabajo!
Con los aires acondicionados que no funcionan, la comida que se daña y el agua que no sube, esto es un golpe más al bolsillo y al ánimo de la gente.
¿Qué dice uno y qué dice otro?
Por un lado, las autoridades dicen que el fuego se controló, que nadie salió herido y que están investigando qué pasó. Parece que no hay daños fuera de la subestación.
Por el otro, la gente de a pie lo que dice es: ¿y ahora qué? Ya no saben cuándo va a volver la luz ni cuánto tiempo más van a tener que aguantar esta situación.
¿Y ahora qué se espera?
Pues mira, lo que se espera es que arreglen la subestación y que la luz vuelva pronto. Pero con la crisis que hay, nadie sabe cuánto va a demorar eso.
Lo cierto es que hay que estar pendientes, porque en Cuba, con la red eléctrica, nunca se sabe lo que puede pasar de un día para otro. ¡A cruzar los dedos!