¡Cambiados al nacer! Dos hombres descubren la verdad 38 años después y le tiran el pleito al hospital
Dos hombres descubren tras 38 años que fueron intercambiados al nacer en un hospital de Dakota del Norte y demandan al centro médico por daños emocionales.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas lo que es la vida. Dos muchachos nacidos el mismo día, ¡y en el mismo hospital!, resulta que los entregaron a las familias equivocadas. Imagínate el bochinche: 38 años viviendo con una familia y resulta que no son tus padres de sangre. Todo salió a la luz por una prueba de ADN que uno de ellos se hizo de regalo. ¡Un regalito que salió con sorpresa mayúscula!
Dónde y cuándo
Esto ocurrió en el Unity Medical Center de Grafton, en Dakota del Norte. Los protagonistas de esta historia, Kyle Bylin y Jeremy Morrison, nacieron el 26 de enero de 1988. ¡Fueron los únicos dos varones registrados ese día! Lo más loco es que pasaron casi cuatro décadas hasta que una prueba casera destapó este cambalache. ¡Ni te imaginas el relajo que armó eso!
Por qué importa
Pues mira, esto importa porque se trata de la vida de dos personas y sus familias. ¡Son 38 años de momentos que no vivieron con su gente de verdad! Piensa en las infancias, las graduaciones, las bodas, hasta el nacimiento de los hijos. Todo eso se lo perdieron juntos. Ahora, aunque se llevan bien con quienes los criaron, la verdad es que nadie les devuelve ese tiempo perdido con sus padres biológicos. ¡Un drama de novela!
Qué dicen las partes
Por un lado, los hombres demandan al hospital, que básicamente dice que sí, que hubo un cambio, pero que ellos no tienen culpa y que ya no tienen ni los registros ni a los empleados de aquel tiempo. Vamos, que se lavan las manos. Por el otro, los muchachos dicen que, a pesar de la verdad, el cariño de las familias que los criaron no se borra. Que tuvieron una buena infancia y están agradecidos. ¡Pero igual quieren compensación por las décadas perdidas!
Qué viene ahora
Lo que está claro es que la demanda sigue su curso. Los dos hombres ya se conocieron y hasta se han reunido con sus padres biológicos. Los encuentros son emotivos, pero la adaptación es dura para todos. El hospital se defiende como puede, pero la verdad es que la demanda busca que se les pague por esos años que no pudieron disfrutar con su gente. Habrá que ver cómo termina este lío de intercambios y ADN.