¡Tremendo bochinche! Yadir Drake: Cuba le cierra la puerta, el mundo le abre un estadio
El talentoso pelotero cubano Yadir Drake brilla en la Serie del Caribe, mientras la Federación Cubana de Béisbol lo excluye del equipo nacional, generando un debate sobre el talento y las políticas.
¿Qué pasó? ¡Tremendo bochinche con Yadir Drake!
Oye, esto es pa' que veas cómo es el cuento en este país. ¡Un lío de los grandes! Resulta que nuestro Yadir Drake, ese jardinero que le pone el corazón a cada jugada, está rompiendo el bate en la mismísima Serie del Caribe.
Pero, ¿tú sabes qué? Aquí en Cuba, para el equipo nacional de este 2026, ¡lo tienen fuera de la lista! Es como si el talento de la casa se les hubiera evaporado, ¡mientras él la bota del estadio por el mundo!
¿Y dónde está el muchacho haciendo de las suyas?
¡Ah, esa es la mejor parte del chisme! Mientras aquí la Federación le da la espalda, Yadir está dándole tremendo swing en México. Imagínate, es un fijo en la Liga Mexicana de Béisbol y en la Liga Mexicana del Pacífico, un bateador que da la cara y produce carreras como pocos.
Y para colmo, lo tenemos ahora mismo en la Serie del Caribe, poniéndole corazón a la camiseta de los Tomateros de Culiacán. O sea, está en la crema y nata del béisbol caribeño, donde solo llegan los mejores.
¿Por qué este es el tema del día en la cola del pollo?
Bueno, porque la gente se pregunta: ¿cómo es posible que un tipo con ese nivel, que representó a Cuba en el Clásico Mundial hace no tanto, ahora no sirva? Aquí se habla de que hace falta reforzar el equipo, de que no hay ofensiva, ¡y tenemos a este campeón por fuera!
Es la misma historia de siempre: Cuba le cierra la puerta a su gente buena, y el mundo se las abre de par en par. La discusión es si la política de la Federación está realmente ayudando al béisbol de la nación o más bien le está dando un jonrón de sacrificio.
¿Y qué dicen los implicados en este enredo?
Pues mira, la Federación Cubana de Béisbol, como casi siempre, se ha mantenido en un silencio que duele. Ni una explicación clara de por qué Drake, con su tremendo nivel, no entra en los planes. Es un misterio, ¡y de los que huelen a "radio bemba" pura!
Yadir, por su parte, no necesita hablar mucho. Sus batazos y su guante en la Serie del Caribe están gritando más alto que cualquier comunicado oficial. Los fans, esos sí que sueltan la lengua, no entienden por qué se deja escapar tanto talento.
¿Y ahora qué se espera de toda esta novela?
Pues el tiempo dirá. Lo que sí está claro es que la pelota, esa misma que corre por la sangre de Yadir, no entiende de fronteras ni de "políticas" raras. El talento busca su camino, siempre.
Mientras aquí se discute si el agua fría viene del grifo o del tanque, Drake seguirá brillando bajo el sol de otras ligas. Y nosotros, desde el balcón, seguiremos preguntándonos: ¿hasta cuándo Cuba seguirá cerrando las puertas a sus propios hijos talentosos?