¿Y usted va a dejar que le digan en qué pensar? Cuba responde a Trump con bochinche
Cuba rejects US demands for political change, stating its system is internal. Vice Minister Fernández de Cossío emphasizes internal protests are due to external limitations.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! El vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, salió a hablar claro, sin pelos en la lengua, sobre las pretensiones de Estados Unidos. Dijo que La Habana no va a cambiar su sistema político por gusto, ni porque Washington se lo pida. ¡Ni se les ocurra esperar que aquí haya un cambio de gobierno a lo loco!
El funcionario, en una entrevista con Bloomberg, dejó bien clarito que la forma de gobernar en Cuba es asunto interno y no tema de negociación con los vecinos del norte. Que si quieren hablar de cosas de interés mutuo, pues bien, pero que no cuenten con que se van a inventar un sistema político nuevo a la carta.
Dónde y cuándo
Las declaraciones salieron a la luz el sábado 26 de septiembre de 2026, en una entrevista publicada por Bloomberg. El escenario fue la sede de las relaciones bilaterales, marcadas por décadas de tensión entre Cuba y Estados Unidos. El calor de la política internacional y las sanciones económicas creaban un ambiente tenso para estas palabras.
Por qué importa
Esto es importante porque pone un freno a las expectativas de la administración Trump, que anda pensando en un cambio radical en la isla. Fernández de Cossío les está diciendo: "O se sientan a hablar de lo nuestro, o se quedan con sus sanciones". Además, defiende las reformas económicas que el gobierno cubano está tratando de meter, y dice que las medidas de EE.UU. las están haciendo más difíciles de aplicar.
Lo más picante es que, según él, los cubanos protestan aquí porque allá, en la Casa Blanca, no pueden ir a protestarle a Trump. ¡Imagínate el panorama! Es como decir: "No tenemos la libertad de quejar no contra el que nos pone las trabas".
Qué dicen las partes
Por un lado, la postura de Cuba, defendida por Fernández de Cossío, es firme: el sistema político es interno y no negociable. Las reformas económicas están en marcha, pero las medidas de EE.UU. las complican. Por otro lado, la administración Trump insiste en presionar a la isla, esperando un cambio de gobierno fundamental. Bloomberg, como medio, recogió las palabras y las contextualizó, señalando las más de 170 medidas que Cuba ha presentado para ampliar el sector privado.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que está claro es que las relaciones no van a cambiar de la noche a la mañana. Cuba parece dispuesta a seguir su propio camino, defendiendo su soberanía. Estados Unidos sigue con su política de presión. Habrá que ver si en algún momento se encuentran un punto medio, o si la cosa sigue así, tensa y con dimes y diretes. Lo que sí se sabe es que la isla está impulsando sus reformas y no va a ceder en su sistema político.