¿Se robó Trump los chavos de los refugiados? ¡Casi mil millones se evaporaron!
La administración Trump cancela casi mil millones en fondos federales para refugiados y migrantes, desatando críticas por posible extralimitación.
¡Oye esto pa' que veas!
La cosa se puso seria en los Estados Unidos, porque la gente de Donald Trump se metió la mano en el bolsillo y sacó casi mil millones de dólares que ya estaban aprobados por el Congreso. ¿Y para qué eran esos chavos? Pues para ayudar a los refugiados, a los que andan pidiendo asilo y a otros inmigrantes que llegan buscando una mejor vida.
Esto no es un recorte chiquito, es un paquetón de más de 800 palos verdes que se van, y parece que no regresan. Y pa' colmo, esto afecta otras cositas como programas para minorías y otras iniciativas del gobierno. ¡Vaya tela con el señor Presidente!
¿Dónde y cuándo se formó el bochinche?
Todo esto se destapó con un anuncio de la administración Trump, hace poco, y la principal afectada es la gente que anda buscando protección en el país. Se habla de unos 567 millones de dólares que se le quitan al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), que son los que repartían la torta para refugiados, asilados y otros migrantes.
Lo más caliente aquí es que esos fondos ya el Congreso los había dado por buenos. Ahora, un montón de legisladores están que no se aguantan, diciendo que la Casa Blanca se está pasando de lista al anular por su cuenta lo que ya se había aprobado en ley.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, la explicación oficial es que Trump está usando las herramientas que tiene para cortar el gasto que no le gusta o que considera innecesario para los gringos. Pero la verdad es que esto pone en aprietos a un montón de gente que depende de esos programas, como las organizaciones que les dan techo, comida, atención médica y ayuda pa' que se integren.
Además, este movimiento se da justo cuando la política migratoria de Trump está más dura que un puño, con más controles en la frontera y un montón de medidas pa' frenar la inmigración. Es como si quisieran que el que llega, la tenga más difícil.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, la administración Trump defiende su movida, diciendo que esos programas apoyan políticas migratorias que no comparten y que los reales que se gastan deben ir pa' otras cosas que ellos consideran importantes. ¡Unos dicen blanco y otros negro!
Del otro lado, los que critican, especialmente desde el Congreso, están que trinan. Sienten que se les está faltando el respeto y que se está jugando con las reglas. La cosa está que arde, y esto podría terminar en tribunales o en más peleas en el Congreso, porque los chavos ya estaban metidos en el presupuesto.
Y después de esto, ¿qué?
Pues ahora mismo, lo que se ve es que la disputa por el control del gasto público entre la Casa Blanca y el Congreso sigue candente. Lo que sí es seguro es que hay un montón de programas que se van a quedar sin el soporte que necesitaban.
Hay que estar pendientes a ver cómo reacciona el Congreso, si deciden pelear esto más a fondo o si simplemente dejan pasar la 'gallina'. Lo que está claro es que la situación para los inmigrantes y refugiados en Estados Unidos se pone cada vez más cuesta arriba.