¿Cuba en picada? La economía se hunde un 5% y ya nadie se acuerda de cuándo paró.
La economía cubana se contrajo 5% en 2025, sumando tres años de declive. Crisis estructural, inflación, emigración y falta de reformas agudizan el panorama.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la cosa sigue malita por Cuba, y no es cuento chino. Los números que salieron del Centro de Estudios de la Economía Cubana, ¡ay Dios!, dicen que la economía se achicó un 5% en 2025. ¡Imagínate! Es el tercer año seguido que la cosa va pa'trás, y ya vamos acumulando una caída que nadie esperaba.
Este panorama es un combo de pura crisis, con un desorden macroeconómico que te deja sin aire y una inflación que te come vivo. A eso le sumas que la gente se nos va como hormigas, que nacen menos y que hasta los pobres cada vez son más pobres. ¡Un lío, compadre!
¿Dónde y cuándo es este chisme?
Todo este drama se desarrolló en Cuba, a lo largo del año 2025. Los datos los soltó el Centro de Estudios de la Economía Cubana, que está en la Universidad de La Habana, y los replicó la agencia EFE.
El ambiente, según cuentan, está tenso. Se siente la falta de cosas, el calorcito que agobia y el ruido de los apagones que no dan tregua. La producción anda lenta y las divisas, ¡ay, las divisas!, cada vez más escasas.
¿Y esto a quién le cae encima?
Bueno, a todo el mundo, mi socio. A la gente de a pie, que cada vez puede comprar menos cosas con su sueldo. A las empresas estatales, que no levantan cabeza. Y hasta al gobierno, que se le hace cuesta arriba sacar el barco adelante.
Esto cambia la vida de todos porque afecta desde lo que comes hasta cómo te mueves. La gente anda preocupada, y con razón, porque la estabilidad parece un sueño lejano. ¡Por eso es que todo el mundo anda comentando este asunto!
¿Qué dicen los que saben (y los que no)?
Por un lado, el gobierno parece que está en eso, implementando medidas, pero parece que no terminan de cuajar. Las empresas privadas, esas sí que se han crecido, aportan casi el 29% de los impuestos. Son las que están poniendo comida en la mesa, aunque a precios que te hacen sudar frío.
Por otro lado, las cifras de exportaciones y turismo no ayudan, y los apagones siguen siendo la guagua que no llega. Así que unos dicen que es la política, otros que el bloqueo, y la verdad, que la cosa está dura para todos.
¿Y ahora qué viene?
Las cuentas no pintan bonitas. Dicen los que saben de eso, como la CEPAL, que para 2026 la economía puede caer otro 10.3%. ¡Casi nada! Si no aparecen chivitos frescos de financiamiento y no se meten mano seria a las reformas, la cosa seguirá igual.
Lo que sí parece seguro es que la incertidumbre va a seguir. El crecimiento, si es que llega, se quedará por debajo de lo que prometieron. Así que hay que seguir con el ojo puesto, porque la historia no ha terminado.