¿250 Pesos Por Un Puñao de Pino? ¡Esto es un Robo en Santa Clara!
Indignación en Santa Clara por venta estatal de pinotea a 250 pesos para encender fogones, mientras la crisis energética empuja a muchos al uso de carbón y leña.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Santa Clara se les fue la mano con los precios. La Empresa Agroforestal de Villa Clara se le ocurrió vender unas bolsitas de pino, lo que la gente llama pinotea, pa' prender el carbón. ¿Y sabes a cuánto? ¡250 pesos la bolsita! La venden en una tienda del gobierno, La Casa del Forestal, como si fuera la solución a todos los problemas.
Dicen que es pa' ayudar a la gente con la crisis de la cocina, porque no hay gas y la luz se va pa' largo. Pero la cosa está más caliente que un fogón con esta venta.
¿Dónde pasó esta vaina y cuándo?
Todo este chisme se está dando en Santa Clara, la capital de Villa Clara. La tienda, La Casa del Forestal, está cerca del mercado Buen Viaje. Empezaron a vender esto a principios de octubre, pero ahora es que se ha vuelto el boca a boca.
La cosa es que esta oferta, dicen, solo es pa' la capital. Y la gente se pregunta si es que en los otros municipios no cocinan o qué. Además, no siempre tienen eso ahí, así que imagínate el desorden.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, la vaina es que la gente tiene que inventar cómo cocinar. El gas no llega y la luz se va a cada rato. Entonces, ¿qué hacen? Pues a usar carbón o leña. El carbón, que antes era más o menos, ahora te lo venden en la calle como si fuera oro, entre 3.200 y 5.000 pesos el saco. ¡Y el sueldo mínimo no llega ni a la mitad de eso!
Por eso, un montón de familias, más de un tercio de los cubanos, han tenido que volver a quemar leña. ¡Imagínate el panorama!
¿Qué dicen unos y otros?
La gente está dividida. Unos dicen que bueno, al menos es una opción oficial, y que los revendedores te cobran más caro por cosas que ni sirven. Pero otros se quejan del precio, de que solo sea en la capital y de que la venta no es pareja.
La empresa esa, la Agroforestal, también vende otras cosas de madera, como aserrín, pedazos de raíz, tablas y hasta muebles. Pero lo que más se oye es lo de las bolsitas de pino pa' prender el fuego.
¿Y ahora qué?
Pues lo que viene ahora es ver si van a ampliar esta venta a más lugares o si van a bajarle al precio. Porque así, como está, la gente siente que le están robando con las bolsitas de pino, y eso que es para resolver un problema.
Habrá que seguir de cerca si esta medida alivia o si, por el contrario, se convierte en otro dolor de cabeza para los que solo quieren cocinar algo en su casa sin tener que vender un riñón.