¿Pa’ qué te crees? El billete no alcanza y en Cuba nadie jala por migajas
Mipymes cubanas luchan por contratar personal. Los salarios, apenas un dólar diario, no alcanzan ante la inflación galopante, forzando a muchos a buscar alternativas.
¡Qué cosa es esta! Los negocios privados en Cuba se están quedando vacíos de gente.
Parece que los dueños de los restaurantes, las imprentas, hasta los que levantan edificios, no hallan a quién meterles mano. La gente no aparece para trabajar, y los que llegan, se van al poco rato.
Lo que se oye es que los sueldos son de risa. Aquí en Camagüey y Ciego de Ávila, te ofrecen por un día de trabajo ¡menos de lo que te cuesta un café en otra parte! Unos 900 pesos, que al cambio de ahora, es apenas un billete de dólar y pico. ¿Tú te crees?
¿Dónde está el rollo y cuándo empezó este bochinche?
Esto se puso caliente hace poco, con la reapertura de ese restaurante chino, D'Ichín, en Camagüey. Apenas prendieron la cocina, ya estaban gritando por camareros, cocineros, de todo. Pero el sueldo que soltaron, 900 pesos por día más algo que quién sabe, ¡eso no le mueve el piso a nadie!
Y en otro sitio, Nü House, también en Camagüey, los que lavan platos se llevaban como 1.250 pesos por turno. Los que hacen pizzas y cocinan mejor, entre 2.000 y 3.000. Uno de esos me dijo: "Mejor me voy a vender pan en la calle, que eso sí da algo". ¡Imagínate!
¿Y a quién le cae encima este lío?
Pues a todo el mundo. Los dueños de las imprentas dicen que tienen que estar enseñando a gente nueva todos los días. Los constructores, que no pueden coger más trabajos porque no tienen cuadrilla. El problema es que la vida está carísima.
La inflación, señores, eso sí que no para. ¡Casi un 29% al año, y la comida te sube un 42%! O sea, que te suben el sueldo un poco, pero los precios te pegan un zarpazo que te dejan peor que antes. Trabajar para no poder comer, ¿eso para qué sirve?
¿Qué dicen unos y otros?
Los que tienen negocios se quejan de que no consiguen empleados, pero los que buscan trabajo dicen que con lo que pagan no se resuelve ni para empezar.
El gobierno, bueno, ellos tienen sus reglas para las empresas privadas. Pero las reglas solas no ponen comida en la mesa si el dinero no te alcanza para nada. Los trabajadores ven que por más que le den al mamey, al final del mes el peso no vale casi nada.
¿Y ahora qué? ¿Qué nos espera en el plato?
Pues mire, si los sueldos no dan un brinco de verdad, las mipymes van a seguir con las puertas medio abiertas, buscando gente que no aparece. La cosa está en que la gente necesita ganar lo suficiente para vivir, no solo para decir que tiene un trabajo.
Hay que seguir mirando a ver si los números cuadran de alguna manera. Porque así, la cosa se pone cada vez más difícil para todos.