¡Valdés Mesa dice que vamos bien! Pero los frijoles y el maíz en Matanzas ni te cuento...
Vicepresidente cubano Salvador Valdés Mesa afirma que el país avanza, pero datos de Matanzas muestran incumplimientos en siembra de frijoles y maíz debido a falta de recursos.
Qué pasó
Parece que el vicepresidente cubano Salvador Valdés Mesa anduvo por Matanzas y, entre café y discurso, soltó aquello de que "con creatividad estamos resistiendo y vamos bien". O sea, que a pesar de la cosa, el país va pa' lante. Pero ojo, que en la misma reunión salieron los números de verdad, esos que no se pueden maquillar tanto.
Resulta que los planes pa' sembrar frijoles y maíz no se están cumpliendo ni por si acaso. Como que la creatividad sola no da pa' llenar el plato, ¿no?
Dónde y cuándo
Esto pasó hace poco, en una reunión oficial allá en Matanzas. El ambiente, dicen, era de esos serios donde se discuten las cosechas y las carencias. El momento clave fue cuando Valdés Mesa soltó su frase optimista, justo después de escuchar los informes que pintaban un panorama bastante gris para la agricultura.
Los frijoles, que debían estar sembrados en buena parte pa' esta fecha, apenas van al 81% de lo planeado. Y el maíz, que le metieron candela en la primavera, se quedó en un pobre 80%. Un detallito: estas cifras son de finales de septiembre, o sea, que las cosas no pintan para mejorar de la noche a la mañana.
Por qué importa
A ver, que Valdés Mesa diga que vamos bien, cuando los campos no dan lo que se espera, es como que te digan que no hay que preocuparse por el calor mientras te derrites. Esto importa porque la comida es el pan de cada día. Si los frijoles y el maíz no llegan a la mesa, la gente lo siente en el bolsillo y en el estómago.
Además, toca el tema de la soberanía alimentaria, esa palabra que se oye tanto. Si no se siembra lo que se necesita, ¿de dónde va a salir? Las familias cubanas, muchas de ellas, siguen pegadas a la libreta para comer, y si no hay lo que toca, pues se complica la cosa.
Qué dicen las partes
Por un lado, el vicepresidente Valdés Mesa habla de creatividad y resistencia, como diciendo que la culpa es del ingenio que falta, no de los recursos. Por otro lado, los informes de Matanzas señalan las causas reales: falta de combustible pa' los tractores, apagones que friegan el riego, escasez de plata y hasta plagas que se comen la cosecha.
Incluso mencionan que algunas empresas estatales están sembrando arroz pa' comer ellas mismas, como una solución chiquita. Pero el problema es grande: sin gasolina, sin luz estable y sin dinero, los planes se quedan en papel mojado.
Qué viene ahora
Bueno, lo que viene ahora es seguir esperando a ver si esa "creatividad" se convierte en comida de verdad en los platos. Habrá que ver si las autoridades logran resolver el rompecabezas de la falta de combustible, los apagones y la escasez de recursos. Por lo pronto, la agricultura en Matanzas, y seguramente en otras provincias, sigue luchando contra molinos de viento.
La frase de "vamos bien" queda flotando en el aire, mientras los agricultores siguen esperando que las soluciones lleguen de verdad, y no solo en discursos bonitos.