¿Los niños cubanos se enferman por el agua sucia y los apagones? ¡Hasta el régimen lo admite!

Cuba admite aumento de hepatitis y diarreas infantiles debido a la escasez de agua, apagones y dificultades para conservar alimentos. Autoridades sanitarias alertan sobre riesgos.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que la cosa se está poniendo fea por Cuba. Las autoridades sanitarias, esas mismas que a veces uno no sabe si hablan en serio, han soltado la sopa: ¡hay más niños con hepatitis y diarreas! Y todo esto, en medio de un lío tremendo con el agua, los apagones que no acaban y la comida que se daña antes de tiempo.

La vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Pediatría, una tal Vivian Mena Miranda, salió en la televisión oficialista pa' soltar la advertencia. Dijo que andan circulando por ahí la hepatitis, el norovirus y el rotavirus, esos bichos que se pegan por el agua o la comida sucia. ¡Y tiró la puntillita! Dijo: "Si usted no tiene agua segura, no puede prevenir las enfermedades". ¡Imagínate!

¿Dónde pasó este bochinche y cuándo?

Esto no es cosa de un barrio, es a nivel nacional. Hablamos de Cuba entera, un país que ya tiene su propia saga con los servicios básicos.

Los afectados son muchísimos. A principios de octubre, dijeron que casi 2.7 millones de personas andan a medias o sin agua potable. ¡Un montón de gente!

Las provincias que están peor son La Habana, Artemisa, Matanzas, Santiago de Cuba y Holguín. Ahí la cosa se pone color de hormiga.

¿Y a mí por qué me importa este rollo?

Pues mira, esto importa porque afecta la salud de los más chiquitos. Los niños son los más vulnerables, y si no hay agua limpia ni cómo guardar la comida, se te tiran al suelo en un santiamén.

Las diarreas, por ejemplo, pueden deshidratar a los nenes rapidísimo. Y con los apagones, ni pa' hervir el agua se puede, ni pa' guardar la leche o lo que sea en la nevera.

La cosa es que las recomendaciones de lavarse las manos, hervir el agua y cocinar bien suenan a chiste cuando no tienes lo básico. Es un círculo vicioso que enferma a la gente.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Bueno, el gobierno reconoce que hay un problema con el agua, y las autoridades sanitarias alertan sobre las enfermedades. La doctora Mena Miranda lo dijo clarito: la falta de agua segura es el problema.

Por otro lado, la gente en la calle, la que vive el día a día, sabe que no es solo el agua. Son los apagones que te dañan la comida, la falta de recursos para hervirla o comprar químicos pa' limpiarla, y la incertidumbre de cuándo volverá el servicio.

Las familias tienen que hacer malabares, almacenar agua por días y buscar cómo resolver. Es una lucha constante.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera pa'l futuro?

Lo que se ve venir es que la cosa no va a estar fácil mientras sigan los problemas con el agua y la electricidad. Las autoridades recomiendan estar pendientes a los síntomas en los niños: vómitos, decaimiento, boca seca, poquita orina. Si ves algo raro, ¡a correr pa'l médico!

También insisten en la lactancia materna y el lavado de manos. Pero la verdad, sin agua ni luz, es como pedir peras al olmo. Hay que seguir de cerca cómo resuelven (o no) la crisis del agua, porque de eso depende que los niños sigan enfermándose o no.