¡Ulises Toirac: el frío cubano es peor que Canadá y a este paso me desnudo!
El humorista Ulises Toirac desata carcajadas con su queja viral sobre el frío en Cuba, comparándolo con Toronto y amenazando con un festejo alocado si llega a 250 mil seguidores.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas, que la cosa está caliente, o mejor dicho, fría! Nuestro Ulises Toirac, el humorista que tiene la chispa encendida hasta en el apagón, nos acaba de regalar otro momento pa’ enmarcar. El hombre, que nunca ha sido fan de que el termómetro baje, soltó una queja en sus redes que ha corrido como pólvora, sacándonos más de una carcajada de esas que te curan el alma.
La cosa es que Ulises se quejó a boca llena del frío que ha calado hasta los huesos en la isla. Y no es una queja cualquiera, ¡qué va! Es una comparación de peso: dice que el frío de aquí es peor que el que sintió en Toronto, Canadá, en pleno diciembre. ¡Imagínate, asere, comparando el trópico con el Polo Norte! Afirma, con esa sabrosura que lo caracteriza, que el frío cubano "no hay manera de sacudírselo de encima", que se te mete hasta en los pensamientos.
Contó con su estilo particular que este frío le trajo recuerdos de su juventud, cuando estaba en la secundaria en el campo. Se acordó de su beca en San Antonio de los Baños, un lugar con un "microclima" especial donde "la nariz y las guatacas se ponen sabrosas". ¡Y ni hablar de tocar el agua de la pila! Decía que era como un "electroshock térmico", una descarga que te dejaba tieso.
Dónde y cuándo
Este desahogo con picardía de Ulises lo tiró al aire en sus redes sociales, ese escaparate donde la gente cuenta sus penas y alegrías. Fue un martes, el 3 de febrero de 2026, y la verdad es que el comentario cayó como anillo al dedo, o como bufanda al cuello, porque el frío en esos días no daba tregua.
Aunque la vivencia es personal del humorista, el sentimiento es universal para muchísimos cubanos. ¿Quién no ha sentido ese frío mañanero que te paraliza las ganas de salir? Su relato nos lleva directamente a sentir ese ambiente, esa tensión helada que se respira en el aire cuando el invierno aprieta en el trópico. Él lo cuenta y uno casi puede sentir el escalofrío.
Por qué importa
¡Aquí viene la parte buena, la que te deja pensando! Este cuento de Ulises no es solo un chisme más; es un termómetro de la cubanía. El hombre es un espejo de la calle, de lo que la gente habla en la cola del pollo, en la guagua, o gritando de balcón a balcón.
Su humor es medicina para el alma, capaz de agarrar una molestia cotidiana, como el frío que te congela la esperanza, y transformarla en una carcajada que te calienta el espíritu. Nos enseña a reírnos de las cosas que nos duelen, de las adversidades que nos impone la vida y, en este caso, el clima. Es el arte de ponerle el pecho a las balas y, de paso, soltar un chiste que te hace olvidar lo mal que la estás pasando. Por eso Ulises conecta tanto, porque es uno más del pueblo, con sus mismas penas y sus mismas ganas de echar un bochinche para hacerlas más llevaderas.
Qué dicen las partes
Por un lado, tenemos a Ulises Toirac, que no se guardó ni una pizca de su sentir. Suelta sin tapujos: "¡Esto no es vida, asere!". Describe cómo, a pesar de salir con "tronco de abrigo", el frío es tan atrevido que "cuando soplaba el aliado de los pobres, se metía por la tela gruesa y compacta". ¡Como si tuviera poderes mágicos para colarse!
El hombre confiesa que él es más de calor, más de "sentir el sur vivo". Dice que con el frío, los pantalones "dejan pasar" y le da la impresión de tener "cubitos de hielo listos pal trago de whisky". ¡Una imagen que te hace temblar! Y por otro lado, está la reacción de la gente, que no se ha hecho esperar. Los seguidores de Ulises han respondido con miles de interacciones, comentarios y "me gusta", demostrando que su sentir es el sentir de muchos. Entre risas y emojis, todos están de acuerdo: ¡el frío cubano es un caso serio!
Qué viene ahora
¡Y aquí es donde el drama y el asombro se mezclan! Ulises Toirac no solo se quejó del frío, sino que le puso un picante a la historia. El hombre está a punto de llegar a la cifra mágica: un cuarto de millón de seguidores en sus redes sociales. ¡Casi nada!
Y como si la cosa no fuera ya bastante interesante, ha soltado una promesa que tiene a medio país con la boca abierta. Dijo, con ese desparpajo que lo hace único, que si llega a los 250 mil seguidores hoy mismo, ¡va a salir "encueros pa' la calle a festejar"! Así que la gente está con el ojo puesto en su perfil, dándole "seguir" sin pensar, a ver si se da la profecía y somos testigos de semejante bochinche. ¡Imagínate tú el drama si eso pasa! ¡Habrá que preparar las cámaras y el café caliente para ver el espectáculo!