¡Trump se ilusionó y Cuba le dio un tremendo 'NO' comunista!
El presidente Trump habló de acuerdos, pero Cuba le paró el carrito. Dice que su sistema socialista no se negocia, ni a palo. ¡Imagínate tú el bochinche!
Qué pasó
Cuba le ha parado la guagua a Estados Unidos, ¡y bien parada! Dicen que el presidente Donald Trump anda hablando de que están "muy cerca" de un arreglo, pero aquí en la Isla la cosa es bien diferente.
El gobierno cubano dejó clarísimo que hay temas que, como dice el dicho, "no pasan por la aduana". Hay líneas rojas, ¡y bien rojas!, que no se tocan ni pa' sacar un peso.
Dónde y cuándo
Esta declaración vino de la mismísima Cancillería, con Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores, hablando con la Associated Press. Fue allá por febrero de 2026, pa' ser exactos.
En medio de esta candela, con el sol rajando y la gente en la cola del pollo, Cuba insiste en que su constitución y su modelo socialista son intocables.
Por qué importa
Esto es un plato fuerte porque la gente está con el agua al cuello. Hay una crisis económica y energética que te pone los pelos de punta, ¡y dicen que las sanciones de Trump tienen la culpa!
Sin petróleo de Venezuela ni de México como antes, la vida se ha puesto dura. Imagínate tú el bolsillo, la casa, la guagua... todo se resiente cuando el país no tiene con qué.
Qué dicen las partes
Desde Washington, el presidente Trump parece que tiene otro cuento, dice que el acuerdo está "a la vuelta de la esquina". Pero aquí, Fernández de Cossío le echó agua al café.
El viceministro afirmó que hablar, se puede hablar, ¡pero de lo que ellos quieran! Y, por supuesto, sin tocar los pilares del socialismo. La gente, mientras tanto, con el ojo pelao, porque se acuerdan de cuando negaron los militares en Venezuela y después salió la verdad.
Qué viene ahora
Ahora toca ver quién parpadea primero en este pulso. Cuba dice que va a seguir con "creatividad, estoicismo y austeridad", pero nadie ha soltado el dato de cómo van a conseguir el combustible.
La tensión sigue ahí, como una olla a presión. El mundo entero está mirando a ver qué pasa con este toma y daca entre los vecinos, que nunca terminan de llevarse bien del todo.